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sábado, 11 de abril de 2009

Recordando a Paco Fernández Pózar: Un utópico de la educación

(A veces, 20 años.... si son demasiados...)


Nació en Úbeda en plena Guerra Civil. Nos abandonó a toda la comunidad educativa de la provincia de Cádiz un doce de abril de 1989, tempranamente, a los 51 años. De ello hace mañana domingo, por tanto, veinte años.
Francisco Fernández Pózar, Paco, fue Maestro, Pedagogo y Diplomado en Psicología. Inspector de Educación. No fue eso, sin embargo, lo más importante en mi recuerdo, a pesar de su orgullo como Maestro. En su faceta como Inspector, tuvimos la enorme suerte de conocerle y aprender de él, y con él, cuando en 1977 con 39 años llegó a Jerez.
Tiempos de transición política recién comenzada... amplias miras y enormes deseos de creer posibles las utopías. Ese fue su gran legado.
Nos dejó los talleres de Cultura Andaluza, sus estudios sobre Evaluación, Técnicas de Estudio, Educación Preescolar ( primer peldaño y fundamental de la escalera educativa). Creyó, y alentó, en los iniciados Consejos Escolares, como lugares de encuentro y toma de decisiones de cada comunidad educativa.
A través de múltiples Jornadas ( Encuentros celebrados en el auditorio de la Caja de Ahorros de Jerez) y de las Escuelas de Verano, fomentó el debate, la ilusión, el trabajo en grupo, la comunicación,...
Supo hacer del riesgo una virtud y un acicate. Innovación, creaatividad y renovación fueron sus referentes. A pie de obra, con la mano siempre tendida y la sonrisa permanente. Alentó iniciativas, saltándose, si era necesario, el ceñido corsé de la burocracia, por entones, incipiente. Así fue como surgió en 1979 ( ¡Hace treinta años!), el Centro de Adaptación para alumnos y alumnas como respuesta al fracaso en los estudios reglados de la EGB. Fue en las aulas prefabricadas de S. Benito, pasando posteriormente por el que iba a ser entonces nuevo parvulario de S. Joaquín, y acabar siendo el Centro Giner de los Rios en la C/ Vicario hasta el curso 96/97. Sin trabas legales. Simplemente era necesario.
Muchas promociones de alumnos y alumnas encontraron en aquella iniciativa pionera, su reencuentro sosegado con el mundo educativo y su posterior salida profesional. Guardan un gran recuerdo de aquello, como todos los compañeros y compañeras que participamos, a veces contra viento y marea, en dicha iniciativa. Paco Fernández Pózar fue el motor de aquello. Fui testigo directo de la decisión.
Con su buen hacer, su simpatía y sobre todo su optimismo y su vitalidad, nos hizo creer y vivir, en nuestros comienzos profesionales, que todo... era posible. Sin abandonar nunca la utopía en el día a día.
Aprendimos, entonces, que sólo la educación, es el motor auténtico de una sociedad que mira a su futuro. Una educación sostenida y empujada por el Estado (ferviente defensor de la Enseñanza Pública), a través no sólo del profesorado, sino también de las familias .
En estos tiempos zigzagueantes, a veces con tonalidades grises y llenos de envoltorios huecos, donde la burocracia nos ha inundado hasta las tejas,..... recordar a Paco Fernández Pózar, es seguir apostando por todo aquello que nos legó a través de sus trabajos, impregnados de utopía, siempre necesaria, y de seguir creyendo, decididamente, que todo es posible. Ahora, tal vez de nuevo, más que nunca. Como nos decía Paco a veces... es intentando lo imposible como se realiza lo posible.