sábado, 26 de enero de 2013

Bipartidismo (I) : período 1982-1996

Los gravísimos recortes que está sufriendo la sociedad en su conjunto, sobre todo en las clases media y baja, los centramos, por lo general, en la política llevada a cabo por el actual gobierno del PP desde finales de 2011 en que obtuvo una mayoría absoluta parlamentaria . Sin quitar, por supuesto,  ni un ápice de responsabilidad y protagonismo al actual gobierno sustentado por un partido neoliberal en lo económico y con mucha mirada de añoranza  de tiempos pasados en lo político, conviene recordar que "todo esto de ahora" no comienza en diciembre  de dicho año. La presente crisis económica no deja de ser, a mi juicio, la anestesia necesaria para acabar, de forma definitiva, con el Estado de Bienestar. Habría que remontarse a Reagan y Margaret Thatcher, allá por los ochenta, para hurgar en los inicios de esta política ultraconservadora, sin olvidar la caída del comunismo y la reconversión del socialismo hacia la socialdemocracia, aderezado en nuestro caso por eso que llamamos " consenso de la Transición".  Sabemos que se  llega a la cima de una montaña, tras ir paso a paso, y por el camino indicado para ello, y superando las distintas cotas de altura que nos conducirán hasta el final.
De nada vale asombrarse ahora de las actuales políticas. ¿Qué podía esperarse de un partido neoliberal a pesar de prometer en campaña lo contrario? ¿Nos sentimos engañados acaso?. Al fín y al cabo, sería traicionar sus principios  aún a riesgo de socavar la democracia, devaluando, entre otras cosas, los programas   electorales. Además es el colofón a todo un largo período bipartidista.
Llevamos casi treinta y dos años - ¡casi nada!- de vida política en una auténtica carrera de relevo en la que el último corredor ( en este caso el PP),  el que alcanza la meta deseada, es uno más del equipo, si acaso  con más protagonismo por este  sprint final consistente en un último esfuerzo de aceleración. ( momento actual).

El otro partido en liza, de acuerdo al bipartidismo establecido y bendecido en la Transición, ha sido y es el PSOE. Estos dos partidos, a lo largo de estos treinta y pico de años, han sido los únicos corredores de relevo a nivel nacional ( evidentemente legitimados por los votos, pero con una Ley electoral a medida de los dos ) y en numerosas autonomías. Incluso hay que destacar cómo en Andalucía no ha habido tal carrera de relevo. Ha sido el PSOE quien desde hace nada menos que casi treinta y cinco años sigue gobernada por este partido desde el 27 de mayo de 1978 (Junta Preautonómica), cuando Plácido Fernández Viagas llegó a la presidencia. Le siguieron, Rafael Escuredo ( 1979/1984), Rodriguez de la Borbolla y Camoyán (1984/ 1990), Manuel Chaves ( 1990/ 2009), y Griñán Martínez desde 2009 hasta la actualidad.
No podemos olvidar, en este presente demoledor, que el PSOE ha gobernado casi 23  años desde 1982 y el PP  lo ha hecho durante 9 años desde entonces. Y que justo en 1982 el PSOE obtuvo el 48´11% de los votos y ¡ 202 diputados !, número record hasta el momento , cerrándose definitivamente el período de la UCD (Transición). Por eso resulta descorazonador ver al PSOE en la actualidad, después de aquel inmenso poder que llegó a tener,  tratando  de presentar ideas como un recién llegado arrastrado por los acontecimientos,  y máxime bajo el liderazgo político de quien ya  desde  1982 tuvo tareas de gobierno, habiendo sido miembro de varios  gabinetes durante once años en distintas carteras y períodos, además de otros cargos de responsabilidad.

En 1879, casi un siglo antes, Pablo Iglesias fundó el PSOE como partido de clase, socialista
marxista. Felipe González en el XXVIII Congreso celebrado en mayo del  1979 ( en 1974 había sido elegido Secretario General en Suresnes por el sector renovado),  planteó aceptar la economía de mercado renunciando a toda relación con el marxismo. Dimitió como secretario general al no aceptarse su propuesta, creándose una gestora presidida por Federico de Carvajal, hasta que en septiembre  de ese mismo año volvió triunfante al aceptarse la renuncia al marxismo. "Antes que marxistas hay que ser socialistas" , fue una de sus abundantes frases para la historia. 
Durante el período socialista  1982- 1996, al tiempo que se lograba la universalización de servicios sociales básicos ( Sanidad, Educación, Pensiones), se adoptó una política  económica socioliberal, iniciando el proceso de privatización  de sectores públicos  económicos del Estado ( tanto primarios como secundarios y de servicios) así como de diferentes ramas ( la energética, telecomunicaciones, banca....). -Ver siguiente entrada del blog, "Bipartidismo II"-.
El PSOE ha gobernado a nivel nacional casi 22 años de los casi 31 transcurridos desde 1982 . Es decir, ha gobernado  un  70% del tiempo total. Felipe González obtuvo dos mayorías absolutas con 204 y 184 diputados respectivamente entre 1982 y 1989. Ocho años de gobierno con mayoría absoluta. En este año obtuvo 175 diputados, justo la mitad del hemiciclo. En 1993 perdió la mayoría absoluta y ya en 1996 pierde las elecciones. Estuvo 13 años y medio en la presidencia del gobierno, uno de los períodos más largos de ha historia moderna y de todo el período democrático en España con uno de los mandatos más rotundos conseguido en las urnas.
Durante  estos años,  tuvieron lugar asuntos graves como  los GAL, fondos reservados, caso Roldán,  caso Juan Guerra,  caso Filesa ( financiación de partidos) , y otros escándalos como el de Mariano Rubio (Presidente del Banco de España),  y el de la Directora del BOE. Todo ello le llevó a perder las elecciones en 1996, a la vez que se iniciaba ya un profundo desencanto hacia el funcionamiento de los  partidos políticos. No debía importar mucho, por entonces, este tema porque estaba asegurado el "turno de poder". Como era de esperar entró a gobernar el PP, sabiendo de antemano que trás el desgaste de gobierno, volvería a gobernar como asi ocurrió en 2004. Y en ese turno seguimos. Tan solo en situaciones in extremis, el PSOE ha recurrido a solicitar ayuda de IU- partido ninguneado por la injusta ley electoral (*) - consiguiendo mantenerse en el poder en Andalucía y no consiguiéndolo, a pesar de los pesares, en Extremadura. El voto útil - útil sobre todo para el PSOE - no funcionó en esta ocasión  a pesar de su reclamo como siempre. Ese voto útil que tanto ha ido empobreciendo el comportamiento democrático al menospreciar el derecho a votar a otros partidos, y a reconocer la abstención y el voto en blanco como opciones tan relevantes como las demás. Hasta tal punto fue tomando cuerpo la teoría del voto útil, que no votar al PSOE casi equivalía a echarse en brazos del PP. Gran pirueta del funcionamiento democrático y del respeto a la diversidad de pensamiento. 

También en este período se  produjo el ingreso en la CEE (1 de enero de 1986) y el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN. La adhesión a este organismo se había producido el 10 de diciembre de 1981 bajo la presidencia de Calvo Sotelo, con la postura negativa del PSOE en el Parlamento. Meses después, en  octubre de 1982 gana las elecciones, manifestando durante la campaña una  postura ambigua con el famoso eslogan  "OTAN de entrada, no".  El 12 de marzo de 1986 (tres meses antes de agotarse la legislatura), convoca un referéndum no vinculante sobre  la permanencia de España en dicho organismo. En contra de su programa electoral, que era salir de la OTAN, solicitó el voto a favor de la permanencia . Lo ganó con el 52´5%  sobre el 59% que emitió su voto. Para completar la delirante  escena, hay que decir que el PP, se abstuvo en esta convocatoria. ¿Hubiese ganado el PSOE las elecciones  si en su programa electoral  hubiese mostrado  con rotundidad en su programa la permanencia de España en dicho organismo?. En todo caso, fueron los primeros incumplimientos  electorales. Hay que recordar que la campaña fue atronadora, con rumores  sobre la posible dimisión de González en el caso de perder el referéndum. Es necesario recordar igualmente que el programa de TVE "La Clave", que comenzó a emitirse en 1976, terminó en  diciembre de 1985, trás los intentos de José Luís Balbín ( su presentador) de tratar el tema de la OTAN, cosa que le fue denegada y su programa- El mejor programa de debates de toda la historia de la TV- clausurado tres meses antes del referéndum.
La política económica llevada a cabo durante su mandato fue dirigida por sus ministros de economía : Miguel Boyer, que tras su salida del gobierno desempeñó cargos directivos en distintas empresas, Presidente del Banco Exterior de España en 1985, Presidente de Cartera Central y Vicepresidente de Fomento, Construcciones y Contratas . En 1989 fue nombrado Presidente de la Compañía Logística de Hidrocarburos; Carlos Solchaga, quien mantuvo fuertes tensiones  con el sector guerrista del PSOE. En 1996 deja la política activa, ocupando desde dicha fecha diversos cargos como Consejero y Consultor Externo de grandes corporaciones;  y  Pedro Solbes, ministro también con Rodríguez Zapatero entre 2004 y 2009. A principios de 2011 fue nombrado del Consejo de administración  de la Eléctrica Italiana Enel, propietaria de Endesa. Desde ese mismo año trabaja como asesor y consejero  de Barclays.

El gobierno llevó a cabo una política de economía liberal combinada, eso sí, con reformas sociales. A pesar de ello, durante este período  se expropió Rumasa y su posterior venta, se hizo el Plan de Empleo Juvenil ( origen de los contratos basuras), se legalizó a las Empresas de Trabajo Temporal ( cuyo objetivo era crear empleo aunque fuese precario y en peores condiciones), se recortaron las prestaciones de desempleo y tuvo lugar el primer " medicamentazo". Se declararon  las primeras huelgas generales de la democracia  y se produjo el distanciamiento con UGT, personificado en la persona de Nicolás Redondo, su Secretario General. Igualmente tuvo lugar la reconversión industrial ( ver siguiente entrada de blog), embrión de lo que vendría después, y llevó a cabo lo que se llamaría  la Enseñanza Concertada ( pública concertada) , primer paso de la privatización en detrimento de lo público sin adjetivos.
A pesar de tantísimo tiempo transcurrido, no se llegó nunca a establecer unas relaciones con la Iglesia de acuerdo a un Estado moderno y aconfesional, más bien al contrario. Tampoco auspició una reforma electoral más justa, ni haber apoyado las listas abiertas que tanto hubiesen contribuído a una menor corrupción, ni una revisión del Estado Autonómico acorde con su primer programa electoral de corte federalista, ni hizo justicia con la reparación  de víctimas de la guerra civil y período franquista (recordemos una de las últimas cosas, la Comisión creada para decidir qué hacer con el Valle de los Caídos y cuyo dictamen fue aprobado en los últimos meses de gobierno socialista y endosado para su resolución al gobierno de Rajoy), ni se hizo una reforma fiscal más justa. Eso sí, se aprobaron los Sicav;  etc.

Se podrá argumentar que no eran tiempos de "aventuras" ni de mover "piezas sensibles", y que se hizo lo que se pudo. Lo que ocurre es que hablando  de mayorías absolutas y de casi 22 años de gobierno en total, son argumentos carentes de sentido. Y sobre todo en un partido de izquierdas del arco parlamentario.
(.../...)

(*) En las últimas elecciones de 2011 los resultados y reparto de escaños, nada equitativo, de los cuatro primeros partidos fueron los siguientes:
PP           186 escaños con 10.830.693 votos.
PSOE      110 escaños con  6.973.880 votos.
CIU           16 escaños con  1.014.263 votos.
IU              11 escaños con  1.680.810 votos.

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