viernes, 13 de febrero de 2015

Perfiles y hojarascas

Hay expresiones que, sin causa aparente,  fueron abriéndose hueco en nuestro lenguaje hasta tal punto que han ido ocupando  lugares preeminentes  en cualquier conversación con independencia de su enjundia. Y digo sin causa aparente porque, en realidad, nunca hay puntada sin hilo incluso si se trata del lenguaje. Jamás hay vocablo nulo o frase aséptica. Quiero decir que no es cuestión de modas. 
Me he referido en alguna ocasión a la expresión pensar en positivo, que nos condujo, en los comienzos de los noventa, a abandonar lentamente, como el que no quiere la cosa, toda crítica que no fuese positiva. Es decir, que no siguiera los cánones oficiales establecidos. Salirse del camino implicaba pensar en negativo. Y pensar en negativo era y es algo dañino, nocivo  y peligroso. En todo caso, un pensamiento negativo ( alejado del positivismo oficial) era y es propio  de una persona pesimista y derrotista.
La expresión pensar en positivo fue reforzada, años más tarde, por otra que tampoco tiene desperdicio. Ya no se trataba solamente de pensar en positivo sino también de hablar y de actuar,.... dentro de los cauces de lo políticamente correcto. Y, claro está, lo políticamente correcto era y es todo aquello que desde altas instancias era bautizado como  lo políticamente correcto y punto. La expresión hueca e insulsa de lo políticamente correcto nos lleva  a cuestionarnos el sentido vacío de dicha frase.
Otras expresiones que han ido saliendo a la palestra han sido hacer los deberes y poner en valor. La primera de ellas nos ha ido recordando siempre nuestras obligaciones sin que, como contrapartida, saltase a la palestra de forma simultánea la exigencia de nuestros derechos. Y la segunda, a mi me suena más a poner en mercado algo que en sí mismo puede tener  la máxima importancia y valía por encima de salir en  bolsa, que es lo que parece. Deben ser los aires mercantilistas que nos cercan.
Hacer planes y proyectos, diseñar, tener propósito de algo o aspirar a una meta, resulta que es una hoja de ruta. No sé, pero hablar de hoja de ruta  a mi me traslada a épocas imperiocampamentales o a aquello, ya lejano, del servicio  militar. Le veo cierto encorsetamiento  a la expresión  hoja de ruta, del que carecen los términos, planes, proyectos y diseños.
Otra expresión que fue subiendo enteros fue y es tolerancia cero. Fundamentalmente su uso se centra en la violencia de género. Pos supuesto, nada que objetar, aunque tolerancia cero debería haber también, por ejemplo,  contra los desahucios. 
Hoy día hay una expresión muy en boga y nacida, igualmente, de esa nada  que nunca lo fue. Ponerse de perfil. ¡Ah, ponerse de perfil !. Forma sibilina y respetuosa de describir a quien mira para otro lado. Vulgarmente es hacerse el tonto o esconder la cabeza; no enfrentarse a un problema; no mojarse; no implicarse; no definirse; no tomar una decisión o, simplemente, no opinar- no por no saber-, sino por callar. Tacticismo puro. Es una nueva ideología: la ambigüedad.
La última que se nos ha puesto de perfil, no sé si dicho por ella o por su equipo asesor, ha sido Susana Díaz ante el obús lanzado por Pedro Sánchez contra la Federación Socialista Madrileña y todo lo que en ella se moviese, casi en vísperas de iniciar la campaña electoral. 
La Presidenta- que anda en otras ocupaciones más domésticas-, ha debido pensar, en esta ocasión, que todo lo que ocurra más allá de Despeñaperros es asunto de otro partido distinto al suyo aunque sea el mismo. Como, al parecer, lo primero para ella son los andaluces, se ha puesto de perfil y eso es, como poco, tratar de jugar con ventaja a la espera de ver qué ocurre y ya si eso.... dirá, en su momento. 
De perfil llevan, unos y otros, bastantes años. Así está el patio. Y cuando dejan de estar de perfil pasan- sólo los elegidos, eso sí-,  a un plano sobrenatural, llamado entre bastidores o lo que es lo mismo a  una situación discreta  y eficiente sin perder cuerda.
Dice el diccionario que perfil, entre otras acepciones, es la postura en que no se deja ver  sino una parte de las dos mitades del cuerpo. Yo añadiría otra acepción: postura en que no se deja ver el pensamiento real de una persona. Y eso, tratándose  de personajes públicas, tiene su cosa.
Lo primero que nos llama la atención de la pintura egipcia son las caras de perfil aunque sus ojos y hombros los vemos de frente y manos y pies del mismo lado. Es decir dos manos derechas o dos manos izquierdas. Conseguían así reflejar  toda la esencia principal del personaje. Como si la viesen simultáneamente desde varios puntos de vista. Muy singulares, los egipcios.
Ya que de perfiles y hojarascas escribo, añadiré por último que  es imposible repicar e ir a la procesión o, nadar y guardar la ropa. ( recientemente escuchamos: firmo ahora esta ley pero la derogaré en cuanto esté en el poder). Algo así como aquella frase del admirado  Groucho: " Estos son mis principios, si no les gustan  los cambio".  Solemne y de tinte estadista la primera frase e irónica y humorística la segunda.  Sin embargo, vienen a decir lo mismo. Es lo que ocurre al  ponerse de perfil aunque sea  de forma seria y ceremoniosa. Que su comicidad asegura la carcajada. 
En fin,.... siempre cantando de perfil aquellos versos, " ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio..".
Ya digo. De perfil. Ponerse de esta guisa supone, en cantidad de ocasiones, convertirse en mediocre. Claro que de tales palos, tales astillas. 
O mejor aún. De aquellos polvos, estos lodos.





viernes, 6 de febrero de 2015

Moralidades a la carta

Cuando una vivienda se está inundando no parece lógico dedicar toda la atención y  esfuerzos que  la grave situación  requeriría en esos momentos ,  a colocar derechos los cuadros colgados en las paredes de la casa o a limpiar las bombillas polvorientas. No sería sensato ni razonable. 
Pero si de lo que se trata es de exigir que el vecino pinte las rejas del balcón por falta de brillo mientras  que quien lo reclama  mantiene el suyo con herrumbre y a punto de caer a la calle, entonces, el tema  adquiere otro tinte distinto.
En este caso podríamos perder los nervios si alguno fuésemos el vecino o, simplemente, miraríamos  pacientemente al demandante y nos reiríamos  a carcajadas ante su requerimiento. 
Y es que ante ciertas cosas no queda otra opción, como suele decirse, que tomárselo con filosofía, buen humor y dar por hecho que el susodicho, o bien carece de vergüenza, o se ve investido de ese poder, entre grotesco y soberbio, que otorga la estrella in pectore de sheriff del poblado.
Nuestra vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, que nunca ha entrado a valorar comportamientos personales de otros líderes, ha tenido hoy la ocurrencia  de hacerlo. Y lo ha hecho desde la mesa de portavoz del Gobieno al finalizar el Consejo de Ministros. Respondiendo a preguntas de los periodistas y en relación a temas fiscales de José Carlos Monedero ( nº 3 de Podemos), ha afirmado: "... si todos los españoles hicieran lo que el Sr. Monedero a ver cómo pagábamos  los servicios públicos en este país, a ver cómo pagábamos la Sanidad y la Educación".
No queda otra opción que reírse ante tal comentario  como en el caso del vecino. Nuestra vicepresidenta ha  tratado, al parecer, de poner derechos los cuadros de las paredes y  se ha  mostrado exigente ante una  menudencia si lo comparamos con lo que se vive en el país o  lo que tiene en su propia casa ( léase partido).
Me asombra el interés de Sáenz de Santamaría por la Sanidad y la Educación. Si es cierto, debería entrar  a saco en cuestiones de muchísima más envergadura. Y si no es cierto su interés, no debería frivolizar con temas  que están provocando daños tremendos en la sociedad. Claro que a lo mejor  de lo que se trataba  era de colocar al Sr. Monedero de forma pública y solemne en la cúspide de quienes están torpedeando y arruinando las arcas públicas. ¿Quien sabe?. Sería un dardo más contra la diana a batir. Uno más pero no el último.
Antonio Hernando, portavoz parlamentario del grupo socialista, se ha sentido de pronto un cruzado en la lucha  frente a las tramas de corrupción que nos azotan. Y desde la Universitat Jaume I de Castellón  ha afirmado que el número tres  de Podemos, Juan Carlos Monedero,  "podía ser el Bárcenas de la formación que lidera Pablo Iglesias". Ocurrencia que denota carecer de vergüenza. Mucho tendría que hacer Monedero para ser equiparado a Bárcenas o a los cientos de Bárcenas, que a buena sombra y cobijo, pululan por nuestros lares. Si es cierto que piensa así, yo le aconsejaría que abriese los ojos y se empapase a fondo de como anda el país.
Es que si Monedero es Bárcenas, ¿ dónde colocaría el Sr, Hernando  a muchos de su propia casa ( léase partido). Este señor, haciendo estas declaraciones, también se dispone a colocar derechos los cuadros de la pared cuando la casa se está inundando.
¿ Es otro dardo contra la diana?. Me temo que sí. Uno más pero tampoco el  último.
Mal deben estar las cosas, muy mal. Mucho miedo y nervios debe haber, cuando sus miradas  se centran en el público de la plaza y no en los toros que tienen en la arena a su libre albedrío.
Parece ser que tanto la Sra. Sáenz de Santamaría como el Sr. Hernando, no distinguen, o no quieren distinguir, una brisa de un tornado. Para ellos, son vientos y punto. Todos al mismo saco. No dudo que al Sr. Bárcenas le habrá dado la risa floja ante la ocurrencia chistosa del Sr. Hernando. Y no digamos el jolgorio que habrán producido las declaraciones de la vicepresidenta entre los reyes de la ingeniería financiera o entre los afectados por la amnistía fiscal de Montoro, o  los ideólogos de las preferentes, por citar tres  casos. Si leyesen los escándalos de cada día, no hubiesen podido hablar como lo han hecho. Me resulta imposible creer que están al tanto y son conscientes.
Ante tanta risa y mofa al personal, el Sr. Wert ( últimamente desaparecido) sale a escena y nos suelta... que las familias se ahorrarán mucho dinero por los estudios universitarios de sus hijos al acortar los grados de carrreras y aumentar los másteres.  Para muchos, los carísimos e inalcanzables másteres. Y si  al leer esto, la risa no se ha tornado aún en carcajada, añade una guinda pastelera: además, así la entrada al mercado laboral será antes. Ahora, sí. La carcajada es total.
Yo, al menos, desconocía el enorme interés de estos señores en su lucha contra la corrupción y en favorecer a las clases populares. Aunque no sé qué pensar. También es posible que la vergüenza y el pundonor, si algo de ello quedaba, se hayan esfumado  o  que piensen de verdad que el pueblo es tonto de capirote.
Ustedes verán.
Una cosas es cierta. Si la lupa,  aplicada contra  la  mínima duda de inmoralidad o de falta administrativa. hubiese actuado desde los inicios de nuestra etapa democrática con la misma firmeza que lo hace ahora contra el partido Podemos, otro gallo nos hubiese cantado desde entonces.
Pero eso sería otra historia.






domingo, 1 de febrero de 2015

El derecho a la esperanza

" La libertad estriba en ser dueños de la propia vida"
( Platón.- Filósofo griego.  427- 347 a.C.)



Es un derecho  tener ilusiones personales y colectivas, tener esperanza y  poder comprobar que no todo tiene que mantenerse por siempre igual, sobre todo si el presente es  duro  e irrespirable. 
Tenemos derecho a mirar más allá de lo que nos dejan. A abrir ventanas. A saber que hay vida detrás de los dogmas financieros y mercantilistas que nos azotan. El derecho a decir NO, cuando tantos síes nos han traído  a este tiempo  angustioso y desesperanzador para tanta gente y muy especialmente para la juventud.
Tenemos  derecho a creer y desear que otro mundo y otras formas son posibles. Derecho a desafiar al miedo. Derecho a no vivir de rodillas, a desenmascarar las mentiras, a decir ¡Basta!, cuando la dignidad como personas es pulverizada y se convierte en lejana utopía. Derecho a creer que existe la solidaridad y que no todos los seres humanos son  malos e inmorales por esencia. Derecho de asirnos a valores que nos humanizan y nos cultivan . Nadie, absolutamente nadie, nos puede robar ni recortar todos estos derechos.
Y también tenemos el deber generacional de entregar una sociedad mejor. En cualquier caso, nunca  peor  que la que recibimos. Nada lo justificaría.
En este presente triste y noqueado después del aluvión provocado por el paradigma de la austeridad impuesta por los pecados cometidos ( en el fondo, para acabar con la sociedad del bienestar), no queda otra salida que recuperar la ilusión y depositarla  en quienes han sido capaces de encender una pequeña luz  en medio de la oscuridad.
Da igual que se llame Podemos o como se hubiese llamado. Da igual que sean unas personas u otras. Lo verdaderamente importante es que se ha abierto una esperanza real de recuperar, más pronto que tarde, la ilusión  de caminar avanzando para que cualquier pasado lo veamos,  siempre, peor en cuanto a derechos conquistados y de establecer  formas de vida más humanas, más justas, más dignas  y más solidarias. Han logrado poner al país patas arriba abriendo interrogantes y poniendo en tela de juicio " verdades y argumentos" inamovibles y nunca cuestionados hasta ahora. Han conseguido  que los partidos, adormecidos o alejados de sus ideales, noten  cómo el suelo se mueve bajo sus pies. Han roto en pedazos la monotonía y la gente comienza a pensar   que nada está escrito de antemano y que cada pregunta debe ir unida a una respuesta lógica y no trilera. Se ha tomado conciencia de que  acabar con el desencanto es el primer paso, ineludible, para comenzar a caminar con todas las carencias y defectos que se quieran.
No puede ser lo que se está viviendo. No pueden hacernos  creer que esto es lo natural a pesar de tanto desgarro y que algún día  lejano llegará ese  paraíso anunciado  que nunca se alcanzará. No puede ser que a la vez que soportamos y vemos  tantísima indignidad a nuestro alrededor, asistamos como espectadores al conocimiento diario  de  auténticas orgías  de corrupciones, de impunidades y de saqueo a manos llenas de dineros públicos, es decir, de todos.
No puede ser, como está ocurriendo, que toda una generación sea sacrificada porque sí. No puede ser que desde las  instancias democráticas se apuntalen y justifiquen medidas insoportables para la ciudadanía e impuestas por poderes ajenos al sistema democrático. Nos va en ello la salud democrática. No puede ser que los ciudadanos  estén por debajo  de los poderes y directrices de los mercados. 
En el lodazal y la parálisis en que nos encontramos, ha surgido Podemos. ¿Cuáles eran las otras opciones?. ¿ Mantener todo igual siguiendo la misma cirugía y tratamiento a cargo de los mismos equipos médicos, sólo dispuestos a forzados  retoques mínimos ante la persistente y cada vez mayor gravedad  del enfermo?.
¿ Esperar a que todo salte por los aires  cualquier día de cualquier año?.
Nuevos equipos, nuevas formas, nuevos tratamientos,... ¿Por qué no?. Es obvio que también pueden fallar. Nadie lo discute. En todo caso, se trata de hacer lo mismo que cuando nos preocupa cualquier tema médico delicado o de especial  gravedad que afecte nuestra salud. Buscamos  segundas opiniones e incluso solicitamos distintos tratamientos y distintos profesionales si, llegado el caso,  observamos  que el asunto no avanza positivamente.
Este es el comportamiento natural de cualquiera.
Costará trabajo. Mucho trabajo. No soltarán su presa fácilmente. El poder tiene estas cosas. Son muchos años y la costumbre hace hábito. Seguirá cayendo basura a espuertas  sobre este partido y sus dirigentes a medida que sus posibilidades crezcan. Se les mirará con lentes de última generación  para encontrar  lo que haga falta y más. Se usarán varas de medir muy distintas. Se asustará con el miedo al abismo, se mentirá sin escrúpulos a través de sus discursos dominantes. Establecerán comparaciones injustas y harán lo imposible por arrancarnos la esperanza en algo mejor y posible.
El objetivo no es, por tanto,  luchar contra la corrupción  ni contra personas carentes de ética y moral. No. No es ese el objetivo contra los que aspiran a gobernar.
Si fuese así, ya estarían luchando- los partidos clásicos- desde hace décadas contra temas de muchísima más envergadura  y que siguen correteando a sus anchas ante nuestra mirada atónita. 
El objetivo, al aplicarles la lupa es, simplemente, que no alcancen, ni se acerquen siquiera, al poder bajo ningún concepto. 
Están  destemplados y nerviosos ante esa posibilidad. Disponen de todos los medios y es su territorio. No quieren a gente no invitada. 
Les falla, eso sí, algunos aspectos importantes. Es su talón de Aquiles. Carecen de credibilidad dado su historial, y pretenden a la desesperada que tampoco la tengan  aquellos que, al día de hoy, aún mantienen en blanco sus expedientes políticos. 
Y carecen, sobre todo, de la ilusión, la confianza y la esperanza que la ciudadanía reclama a los cuatro vientos  para intentar salir de este atolladero y de este desencanto.
Se trata de recuperar la dignidad y de no cercenar el futuro de las nuevas generaciones. Aquellos  que,  cuando se aprobó la Constitución vigente, eran muy pequeños y otros muchos ni habían nacido.
Hoy, buena parte de ellos andan buscando con desasosiego su espacio en la sociedad para vivir con dignidad e independencia.
Es su tiempo. Es su hora. Es su derecho. Es su voz y su esperanza.
¿ Qué razones nos asisten para no permitirles presencia, protagonismo y confianza?.
" Tristes tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente", como nos dijese el escritor suizo Friedrich Dürrenmatt ( 1921- 1990).



viernes, 23 de enero de 2015

¿ Por cuánto tiempo puede esto continuar ?

" Las cosas que tiene España no las tiene el mundo entero
 porque aquí cuando te engañan te van diciendo ¡Te quiero!
( Canción: Cosas de la España mía.-  Guerrero y Castellanos)


Nada menos que el Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglizt ( Indiana, 1943.- Profesor de la Universidad de Columbia), hablaba hace unos días sobre la sinrazón europea y sobre sus democracias todavía fuertes. Afirmaba que el euro despojó a los ciudadanos - sobre todo a los países en peor situación- de cualquier decisión que ellos pudiesen tener sobre su destino económico.
Nos alertaba sobre el auge, una vez más, de los extremismos, separatismos y nacionalismos, todos ellos contrarios a los valores de La Ilustración y que son los que lograron una Europa pujante y avanzada. Hacía hincapié en el fracaso de las políticas de austeridad impuestas por los poderes financieros y económicos, ajenos a las soberanías de los países miembros de la UE. Políticas no cuestionadas, como si de un poder superior y extraterrestre se tratara. Un poder autoinvestido de la verdad suprema y dogmática.
Terminaba con una reflexión:"Esta locura económica no puede continuar por siempre. La democracia no lo permitiría".
No es la de Stiglizt una voz antisistema precisamente ni se le puede catalogar como populista como suelen hacer el establishment con cualquier voz que se alce contra el sistema establecido. Es simplemente una voz crítica contra el dogma que nos domina tratando de acallar cualquier  otra vía.
Los poderes financieros y económicos nos  quieren hacer creer que frente a la verdad absoluta ( la suya), está el caos, la nada y el abismo.
El abismo ya lo tenemos en Grecia, un país devastado como si viviese un período de posguerra. Después del martirio sufrido en los últimos años de rescate y austeridad, su situación es aún peor que al principio. Y sin embargo, desde esos poderes se sigue apostando por los mismos partidos que han ayudado a tal descalabro. ¿ Cómo es posible?. Amenazas y presiones de todo tipo y desde todas las instancias - también hoy desde nuestro gobierno- tratan, hasta última hora, de influir con el miedo en las elecciones de pasado mañana. Siempre el miedo.
Ya avisan, previendo el triunfo de Syriza, de que la deuda  habrá que pagarla gane quien gane sin esperar el resultado electoral- provocación pura y dura-, e iniciar posteriormente un diálogo. Dialogo, sí.  Y hasta entonces, debería imponerse el silencio y el respeto a la soberanía del pueblo griego y su decisión libre del domingo. La fuerza actual de Syriza no ha salido de la nada. Es fruto natural del sufrimiento griego y de la medicación impuesta por los poderes dogmáticos e inflexibles.
¿Por cuánto tiempo puede esto continuar?. El problema no es Grecia. El problema número uno es una Europa mercantilista a secas y su deriva presente. Una deriva ajena, en buena parte, al sometimiento de los poderes democráticos. 
Por nuestro solar patrio, andamos en lo mismo que siempre a nivel de la  llamada oficialidad. Entre flores, fandanguillos y alegrias, un día sí y el otro también.
Ahí está el libretodopoderoso Bárcenas , afirmando en sus múltiples ruedas de prensa del día que "Rajoy conocía que existía la caja B desde el principio y que se incorporó a los sobresueldos cuando fue secretario del Área de Acción electoral". La prensa, ávida, quiere saber. Escúchame marinero y dime qué sabes de él, parecen decirle. Y el PP, como en Fuente Obejuna  sólo nos dice, refiriéndose a Bárcenas, que es un potro desbocao  que no sabe dónde va. Eso  es todo. Y a seguir cantando.
Susana Díaz y Pedro Sánchez, están a lo suyo con los nervios destemplaos y la falda almidoná. Directora y director    de orquesta- cada uno con su libreto-  del primer partido de la oposición, llevan días cantándonos también mientras se escuchan los silbidos en el patio de butacas. La Presidenta Andaluza  nos canta, súbitamente...están clavadas dos cruces en el monte del olvido por dos amores que han muerto que son el tuyo y el mío, refiriéndose a quien ella misma apoyó hace bien poco en una enrevesada jugada de ajedrez que se nos escapa. Por su parte, el Secretario General con posibilidad de pasar a la historia como Pedro Sánchez el  efímero, parece contestarle desde el tablao ... ¿qué es lo que pasa entre nosotros dos?. Siento que nuestro amor se enfrió. No faltan los apuntadores de escena, esos llamados barones  a los que España no se les va nunca del corazón. Esa España a la que tanto quieren y tanto deben.
Ya digo, folklore para el pueblo. Tragicomedias, eso sí,  en el sacrosanto nombre de España que dirían y en este caso también de Andalucía. 
Puestos a cantar, yo ahora cantaría que se quede el infinito sin estrellas  o que pierda el ancho mar su inmensidad, si afirmase a continuación que vivimos en una democracia plena y asentada.
Lo he dudado, una vez más,  al ver hoy en  TV cómo la policía desalojaba ( un desahucio más) a la fuerza a una familia con dos hijos, uno de ellos  de mes y medio, y que vivían en régimen de alquiler social, aunque el piso estaba ya en manos de los llamados fondos buitres ( nuevo vocablo nauseabundo que nos ha traído la crisis). Siete furgones de  antidisturbios para la ocasión. Han entrado con mazas y arietes en la vivienda. Esa noticia es de aquí, de esta España nuestra, y que ley en mano actúa así ante un impago-  al estar en paro el cabeza de familia-, de 700 euros mensuales  ( casi el salario mínimo oficial) hasta un débito total de 18000.
Sin embargo, los  débitos y múltiples escándalos de cantidades millonarias que nos asolan vemos que se solucionan de manera más pausada y educada. Van, como vemos a diario,  por otras ventanillas  y caminos distintos para nada expeditivos. A la Banca también se le rescató con delicadeza, insuflándole   dinero público ( el de todos), en sus " momentos delicados" para ayudarles a salir del pozo. ¿Cómo digerir tan diferentes raseros?.
Mientras ocurre todo esto y mucho más, podemos seguir cantando lo que queramos. Coplas, pasodobles, boleros, cuplés o lo que sea.
A fin de cuentas, el dolor, la infamia, la cicatería, la indignidad y perversión política.... se llevan mejor cantando para poder sobrevivir a todo ello. Además, hoy, ha salido al escenario todo un personaje de postín y nunca olvidado. Nada más y nada menos que Aznar, el hombre estrella. ¿Qué nos cantará a partir de ahora  en que ha salido a escena?.
De puertas adentro, y viendo como está el patio, cabe hacerse también la misma pregunta que sobre Europa:
¿Por cuánto tiempo puede esto continuar ?

  



viernes, 16 de enero de 2015

.... Y se quedarán los pájaros cantando

Hace unas semanas, recibí una de esas noticias que uno no desearía escuchar nunca. Una noticia triste y a la vez  rebosante de sentimientos arraigados en nuestro palo mayor. Esos que surcan los interiores en múltiples corrientes subterráneas y que en aquel momento afloraron fértiles e imperecederos como si el tiempo no hubiese cribado, de alguna manera, los recuerdos lejanos. Aparentemente lejanos. Superficialmente distantes.
Sorprende siempre que  ante el espejo que nos devuelve nuestra imagen no visible, descubramos, de pronto, tallos vigorosos que nunca fueron socavados, a pesar de  los muchos inviernos transcurridos, ni por  las distancias a veces más lejanas que el propio trayecto vivido, ni por esos vientos  que nunca cesan en su  lenta erosión, ...
Hay huellas que están ahí. Permanentes. Imborrables. Aunque no las veamos salvo en instantes únicos y volátiles. Nos alimentan. Forman parte de nuestro presente. Lo moldean y lo conducen. A fin de cuentas, somos eso. Memoria en busca de nuevos senderos  por recorrer aún y que cada día se irán convirtiendo en nuevas estelas. En marcas inolvidables y siempre vivas.  Como la  de Juan.

A ti, Juan , hombre viejo y alpujarreño de Trevélez :

En ocasiones, ante el torrente de engañosas aspiraciones  cotidianas, olvidamos lo sustancial. Vivir. Ser, más que parecer. Latir como tú lo hiciste. Juan, amigo, hoy me siento desarropado porque tu muerte  me ha lanzado fuera de ese contorno en que eran posibles el cobijo y el apego. La vida ya no será lo mismo. No podrá serlo.
Irradiabas  una bondad y una felicidad, difíciles de entender nada más conocerte. Te compartí en aquellos largos paseos hacia el río o acogido en la calidez de tu casa, al hilo, siempre, de tu charla ingeniosa y fecunda, de tu sabio discurso y de tu coherencia. Aquella casa del barrio alto- pobre y empinada-, con su blancura trepando por la sierra  y abierta de par en par a cualquiera. Para echar el rato, como solías decir , entre lentos sorbos de un café recién preparado al calor de las brasas siempre prestas.
Juan,... Hombre viejo y alpujarreño de Trevélez. Longevo como los muros de tu casa y con tu piel ya entonces marchita de un otoño avanzado. Aprendiz constante de la vida e invariablemente abierto y grande como el agua y el viento de los valles que viviste y te vivieron. Gozoso de tu historia no siempre dichosa y ajeno a tanta humildad como emanabas.
Ahora que tu vida se ha hecho hoja seca y amarilla, posada ya  en el camino, es cuando te siento más vivo que nunca porque has depositado en mi el embrujo y la belleza de quien, como tú, se talló a sí mismo, adherido a esa naturaleza que tanta felicidad te devolvió.
Te buscaré siempre y echaremos un rato de los nuestros. Como dice el poema de Juan Ramón Jiménez,... "aunque te hayas ido y estés solo, sin hogar, sin árbol verde, sin pozo blanco, sin cielo azul y plácido... 
Sé que allí estarás esperándome entre el aire y las nieves de tus valles. Entre los guijarros y el agua cristalina  de tu río.
... Y se quedarán, para siempre, los pájaros cantando".
Mi sonrisa te abraza ahora. Compañero.

*  ( Juan, no es un personaje ficticio. El  azar- o lo que fuese-,  hizo que nos cruzásemos en nuestros caminos durante un verano alpujarreño. Un verano ya lejano aunque sólo  en el tiempo).



martes, 13 de enero de 2015

La cultura nuestra de cada día

Poner puertas al campo sea, tal vez, un cometido más sencillo que tratar  de encuadrar con nitidez las lindes de un territorio tan etéreo y discutible como es el de la cultura.
Partiendo de esta reflexión inicial me atrevo a afirmar que la cultura- en su sentido más generalista -, es una singular herramienta  para el crecimiento personal y de evolución social, nutriéndose ambos de forma recíproca. 
Dado que la cultura periodística no escapa tampoco a los vientos que están alumbrando los albores de una nueva y desconocida sociedad, se hacen  indispensables una serie de principios y condiciones para que se pueda producir ese doble crecimiento, al que antes me refería, desde el aporte de dicha cultura.
Da la sensación, a veces, que esta cultura se ha ido haciendo más invisible  cada día en nuestro contexto social.  A ello ha ayudado, sin lugar a dudas, el triunfo de aquello que estúpidamente se sigue llamando " lo políticamente correcto". Una forma sibilina de autocensura impuesta- auténtica marca blanca-, que ha ido mermando, en cantidad y calidad, el pensamiento libre como fuente de rebeldía, de diversidad y de creación literaria  a favor del pensamiento único en circulación y que ha ido  gestándose  desde décadas pasadas.
Han contribuido también a esta creciente invisibilidad y distanciamiento social de la cultura periodística como herramienta de desarrollo, unos grupos de presión  escorados hacia una falsa oferta de simple fachada con aspecto divergente. Hoy día, casi la totalidad de la prensa escrita se mueve dentro de rigurosos cánones establecidos ( circuitos acotados e inaccesibles, férreos silencios, tratamiento sesgado  y manipulado de la información,....), y de  una  claudicación sin ambages  a leyes de mercado e ideologías financieras dominantes, incompatibles con una oferta cultural abierta  e independiente.
Algunos alegarán que ha sido así desde siempre. Puede que sí. Sin embargo, hay un aspecto importante que no ha sido así desde siempre. Nunca, como ahora, hemos estado más huérfanos de una prensa y cultura periodística que sea el espejo de una parte importante de la sociedad  y cuya ideología- con todos los matices que se quiera- no se alimenta, desde luego, de las raíces neoconservadoras imperantes. 
Sacar la cultura periodística del exclusivo entorno neoconservador y abrirla a espacios realmente divergentes; otorgarle la importancia social que en sí misma tiene; permitirle su necesaria incorrección política; despojarla del pensamiento único,.... sean, posiblemente, elementos que contribuyan  a hacer posible la cultura nuestra de cada día.
La cultura como herramienta, claro. 

viernes, 9 de enero de 2015

Síndrome de miradas sin visión

Cuando se carece de tiempo, uno opta por usar esa bayeta ennegrecida y guardada para la ocasión con objeto  de obtener un brillo instantáneo y fingido en los zapatos. 
Así es cuando se carece de tiempo, cuando no se tienen ganas o no se siente nunca la necesidad de limpiarlos en condiciones o, aún más simple, cuando limpiar los zapatos- al igual que otras facetas, hechos o  actividades cotidianas importantes, sean materiales o no - , se convierte sin más en un envoltorio carente de sustancia alguna.
Para casi nada nos funciona con buenos resultados esta actitud en la vida, ya que más temprano que tarde puede desembocar  en la enfermedad que bien podría llamarse síndrome de mirada sin visión. Mirar sin ver es como beber o hacer que se bebe con el vaso vacío. Es como asistir a algo sin estar. No sé si me entienden. Y esto, cuando se trata  de cuestiones relacionadas con el intelecto y aledaños, termina resultando demoledor para uno mismo.
Leer un artículo, por ejemplo, puede ser una de esas cosas cotidianas  de mirada sin visión. Y escribirlo puede convertirse igualmente en uno de esos limpiados rápidos con bayeta  con la única finalidad de mostrar un sugerente envase.
Un artículo jamás debe ofrecernos un vacío. Un buen artículo debe fascinarnos, descubrirnos algo nuevo, desconcertarnos, emocionarnos, removernos y abrirnos en canal, provocarnos preguntas o dudas sobre nuestras tesis y ayudarnos a despejarlas. Debe ser la llave que nos abra la puerta del habitáculo de quien lo firma hasta hacernos dudar, con el tiempo, sobre si quienes al final nos seducen son los artículos o sus autores.
Debe suscitarnos, de nuevo, aquella curiosidad placentera de la infancia que nos hacía indagar, husmear y preguntar constantemente a la búsqueda de respuestas sobre todo lo que nos rodeaba. Sobre aquello que mirábamos y, sin embargo, no acertábamos a ver. Sólo así, su lectura, nos enganchará y nos resultará, además, entretenida y atractiva.
No sé si la pasión por los libros conduce  a la lectura de artículos o sucede justo al revés. Tal vez, unos y otros, sean necesarios vasos comunicantes que se alimentan recíprocamente.
En todo caso un buen artículo debe ser el antídoto que nos saque de ese síndrome y que, incluso disfrazados a veces de viñetas como la del El Roto, su mirada y su lectura nos conduzcan necesariamente a su visión.
A esta sociedad de comienzos de siglo que camina alocada  hacia ninguna parte, le sobra miradas y le falta visión. Le sobra el torrente diario de información que no da tiempo a digerir y le falta formación para poder ver.
Las miradas, al igual que esas bayetas ennegrecidas, tratan de obtener, simplemente, un brillo instantáneo y fingido. Envoltorio al fin y al cabo.
La información de fachada, en cascada y  manipulada en la mayoría de las ocasiones  produce como mucho, ciudadanos mirones.
" Mírame, pero no me veas", parece ser la invitación que nos hacen a menudo desde los poderes reales y sus adláteres.


sábado, 3 de enero de 2015

Mirar el Año....

" Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente
nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la misma vida defendiéndose ".
( de la novela Rayuela -1963-. Julio Cortázar )



Mirar el año recién estrenado como se mira - abstraído- el  café recién hecho al amanecer. Cautivado por su olor. Seducido por su sabor. Ilusionado ante un nuevo día abierto de par en par y en blanco. Prendido  a  las múltiples posibilidades que nos irán ofreciendo las horas y los minutos, aún por llegar.
Así. Sin descuidar la vista sobre la taza humeante. Sin perder el anhelo  sobre el día iniciado. Ya presente. 


ANTECOMIENZO


No detenerse.
Y cuando ya parezca
que has naufragado para siempre en los viejos meandros
de la luz, beber aún en la desposesión  oscura,
en donde sólo nace el sol radiante de la noche.

Pues también está escrito que el que sube
hacia el sol no puede detenerse
y va de comienzo en comienzo
por comienzos que no tienen fin.

                                                                                                José Ángel Valente


* José Ángel Valente: (Orense, 1929- Ginebra, 2000).- Poeta, ensayista, crítico y traductor. Se le considera miembro de la Generación del 50.  Premio Príncipe de Asturias de las Letras ( 1988) y Premio Nacional de Poesía (1993).
* Julio Cortázar: ( Ixelles, 1914- París, 1984).- Escritor, traductor e intelectual de nacionalidad argentina y francesa. nacido en bélgica. Se le considera unos de los autores más innovadores de su tiempo. Maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve. 

martes, 30 de diciembre de 2014

Campanadas a Medianoche

"Los pobres que tienen esperanza, inquietan a los poderosos"
( Jon Sobrino S.J.- Barcelona, 1938).- Mov. Teología de la Liberación ).


Este es el título de la coproducción Hispano-Suiza ( 1965) dirigida e interpretada por Orson Welles a sus cincuenta años e inspirada en diversas obras  del dramaturgo William Shakespeare. Aunque me refería, no a la película, sino a otras campanadas que a la medianoche de mañana proclamarán que... "a año muerto, año puesto".
Este año  2014 d.C. (después de Cristo) y que bien podría llamarse año 7 d.C. ( de crisis), está a punto de marcharse  sin destino conocido. A nivel personal nos deja, como todos los vividos, destellos de felicidad, de buenos momentos...¡ y que nunca falten !. También- ¡cómo no!-, nos deja, casi con toda probabilidad, contrariedades y trances amargos  de mayor o menor fuste.
Pero la medianoche de mañana  tiene un colorido colectivo nuevo, se quiera o no reconocer. Plazas rebosantes, hogares expectantes ante el televisor, personas en soledad deseada, o no, ... harán un brindis común cuando al final de las doce campanadas  comience el primer segundo del flamante año, llave  -ojalá sea así- de una nueva época distinta y mejor.
Dice el refranero popular que "año de nieves, año de bienes". No lo sabemos. Sí que podemos decir que... "año de elecciones ( municipales, autonómicas  y generales como muy tarde en enero), año de bienes". Y este año 2015, más que nunca, va a ser un año electoral y, por tanto, de oportunidades.
Tiempo atrás se usaba mucho la palabra próspero para desear un buen año nuevo. 
En mi último post del año deseo que las esperanzadoras campanadas  de mañana desgranen, una a una, doce conceptos afines a  prosperidad:

1.    Favorable
2.    Floreciente
3.   Fértil
4.   Pujante
5.   Propicio
6.   Progresivo
7.   Audaz
8.   Saludable
9.   Fructífero
10.   Potente
11.  Afortunado
12.  y Venturoso.

Frente a los años regresivos  y denigrantes que estamos viviendo, sólo nos queda la esperanza y la ilusión contagiosa de  que el colectivo social emergente  que va en la proa del barco, rompa definitivamente la desesperanza y la desilusión. Que abra las ventanas para que el aire nuevo colme las estancias. Que remueva las aguas estancadas e insalubres. Que nos haga sentirnos dueños de nuestra palabra  y de nuestro destino colectivo. Que renazca el imprescindible espíritu de justicia y solidaridad desde las nuevas instituciones que se constituyan, como contrapunto de tantas medidas indignas y claramente antisociales. Y que las personas estén siempre por encima de Primas de riesgos, de Bolsas, de Mercados y otras fisonomías de los dioses financieros . Es factible y realizable aunque lo nieguen una y mil veces.
Oteando, al menos, las nuevas miradas, las nuevas metas y los nuevos quehaceres colectivos, ¿ Quién no  sentirá, así, cubiertas sus ilusiones personales?.
Para ello, tenemos que huir del miedo siempre en acecho, de la desconfianza, del desasosiego. No dejarnos intimidar, ni coaccionar, ni amenazar, ni chantajear, ni engañar por quienes nos vienen ahora con cantos de sirena y la cuarentona frase de.... ¡ O  yo  o el caos!, transmutándose, poco a poco por exigencias del guión,  en ... ¡O nosotros o el caos!.
Aunque se vislumbren en el horizonte  fuertes marejadas y mar gruesa   a medida que se avanza.
Ante  la crueldad de los hechos que nos rodean a diario, habrá que repetir aquella simbólica frase escrita, alguna vez, sobre un muro cualquiera:

¡ Basta de hechos, queremos promesas !.


¡ Buen año colectivo !. Codo a codo y mirada al frente. ¡Es posible!.




jueves, 25 de diciembre de 2014

Muchas Felicidades

" Estoy dispuesto, si dispongo de un poco de agua y un 
poco de pan, a rivalizar en felicidad con el mismo Zeus"

(Epicuro.- (Samos, 341 a.C.- Atenas, 270 a.C.). Filósofo griego



Estamos inmersos estos días en el ciclo festivo del año en que más  se habla de felicidad. Nunca como ahora, se pronuncia, se escucha y se exterioriza  más esa palabra. Sin embargo, también oímos,  como nunca en otras fiestas, el deseo de que pasen pronto. Toda una contradicción. 
Una paradoja que deja al descubierto una  posible brecha entre deseos y realidades, entre conceptos no clarificados ni unitarios y un mundo de sentimientos al menos aparentemente confundidos y mezclados  con la apisonadora de todo lo ajeno a ellos.
Contradicciones inevitables  en las que vivimos y de las que vivimos. ¡Y que no falten!, como alguien dijo.
El título de esta entrada- " Muchas felicidades "- corresponde al título del libro editado por Ariel y escrito por Fernando Savater, Carlos García Gual y Javier Gomá Lanzón.
ElPaís.com ofrecía en su edición de ayer un artículo  titulado " Dichas y desdichas de la felicidad" y escrito por Manrique  Sabogal. En él, nos mostraba retazos de una conversación con los tres autores en los jardines del Parque del Retiro de Madrid. Este es el enlace:


Conversan sobre la historia de la búsqueda de la felicidad y la vigencia de Epicuro. 
Charlan sobre el gozo natural en vivir, sin supeditarlo a la excesiva ambición  o la gloria. Sobre la felicidad convertida en frustración como fruto de la exigencia humana. 
Y hacen hincapié en la felicidad como industria cultural y el ofrecimiento de sucedáneos  que quiere la gente, sin olvidar que los primeros que nos ofrecieron felicidad fueron los curas  con la otra vida.

Una buena conversación para adentrarse en ese mundo de contradicciones  y sobre todo para acercarse, en silencio o en compañía, al concepto de felicidad. A lo que ha significado  en otras épocas hasta llegar a nuestro  presente y, fundamentalmente, a lo que cada uno pretende que signifique y sea eje en su vida cotidiana y en sus proyectos de futuro.
Tal vez, hacer lo que uno quiere, lo que uno desea por encima, a veces, de  los clarines  que nos llaman y nos marcan el camino en no pocas ocasiones.
Aunque como decía Sartre, la felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace.Una sutil precisión.
Pinceladas de felicidad, si bien se mira. En su búsqueda andamos siempre desde el principio de los tiempos como el máximo bien preciado aunque, eso sí,  fuera de precio. Siendo así, ¿ Cómo no pensarla?,  ¿ Cómo no mirarla y que nos hable  y nos cuente,...?
En todo caso, un tema de largo debate si tenemos en cuenta sus distintos enfoques y múltiples aristas.
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* Fernando Fernández-Savater Martín: ( Donosti, 1947).- Catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado más de cincuenta obras  de ensayo político, literario y filosófico. Narraciones, obras de teatro y cientos de artículos. traducido a más de veinte idiomas.
* Carlos García Gual: ( Palma de Mallorca, 1943).- Escritor, filólogo, crítico y traductor.  Catedrático de Filología Griega en la Complutense. Especialista en antigüedad Clásica y Literatura. Crítico literario.
* Javier Gomá Lanzón: ( Bilbao, 1965).- Doctor en filosofía  y Licenciado  en filología Clásica  y Derecho. Premio Nacional de Ensayo en 2004.
* Jean Paul Sartre:( París, 1905- 1980 ).- Filósofo, escritor, novelista, dramaturgo, activista político, crítico literario. Reclazó la concesión de Premio Nobel de Literatura en 1964. Exponente del Existencialismo y del Marxismo Humanista.