lunes, 23 de marzo de 2009

Esta ya no es mi calle


Suelo pasar a menudo por la Calle Ponce , calle donde nací y donde pasé toda mi infancia y adolescencia . Generalmente lo hago en coche , pero hoy lo he hecho caminando.
He ido repasando recuerdos que me iban viniendo a la mente conforme iba avanzando a través de “mi calle”. Las vías del tren donde jugaba a los “platillos” y a poner palitos para coger “toreros”. El almacén de Joaquín donde compraba los “mandaos” que me encargaba mi madre y me compraba los bocadillos de manteca “colorá” o de pan con aceite y azúcar que tanto me gustaban. Los viejos aligustres a los que trepaba. Las dos chatarrerías , la de ”Rubiales” y la de “Alfonso” donde entraba para ver tantos “aparatos raros” para mi entonces . El enorme e inmenso patio del Cortijillo donde vivían decenas de familias y donde jugábamos magníficos partidos de fútbol. Mi casa con su dos patios de vecinos donde pase tantos bonitos días. La carpintería del “Gordo Leal” fumándose sus enormes puros. Mi colegio del ”Patronato Católico” donde la señorita “Maripepa” me enseño tantas cosas y su cuarto de los ratones donde pasé alguna que otra hora. El Granero y sus montones de trigo a donde subíamos pese a recibir la regañina de los trabajadores .El número 27 “casa Lola” donde por unos céntimos podíamos ver la única televisión de la calle. El tabanco donde un extraño personaje “Rocique” malvendía sus bonitos cuadros. La bodega Valdespino con su fragancia inigualable, y ya en la esquina de la Iglesia la Victoria el kiosko de Lola donde compraba los fines de semana la barra de regaliz y los pocos caramelos que me permitía mi raquítica paga de niño.
Aunque la calle no ha cambiado demasiado en su aspecto físico, aunque la mayoría de las antiguas fachadas han sido modificadas, la calle Ponce ya no es mi calle. No es mi calle porque está muerta . Porque no tiene vida, porque no tiene ñinos y niñas jugando en sus aceras .Porque no se ven a los vecinos sentados en las “casapuertas”. Porque no hay patios donde jugar, ni almacenes , ni tabanco, ni vía del tren .Sentí al pasar una sensación de tristeza , quizás de vacío o de indiferencia. No lo puedo expresar muy bien , pero ahora ya no se parece en nada a mi calle.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bonito Juan. Sigue siendo tu calle en el recuerdo. Me ha avenido a la cabeza aquella canción de Pablo Milanés "Donde estarán", donde también habla de que donde habrá ido "mi calle de jugar"... AGL

Anónimo dijo...

La calle Ponce también forma parte de mi infancia. Mi abuela vivía cerca y los domingos pasábamos por esa calle. Por otro lado " Rocique" era un personaje, sus dibujos, sus borracheras, que está en la memoria de muchos niños jerezanos. No mientas el cine Ribas (¿ o Rivas?) ¿ no estaba? Yo creo que sí.
JRDC

Anónimo dijo...

Claro que estaba el cine . En la eaquina de la calle Ancha con Lealas Creo recordar que era Cine RIBA. Quizás nos cruzásemos algún día? JGR

Anónimo dijo...

Yo recuerdo esa calle desde el año 69 y 70, la entrada lateeral a la Escuela de Cmeerco (a la que iba mi hemano), la chatarrería, lacasa en la que empzó el colegio SAFA, al que iba un amigo, el escritorio de las Bodegas Valdespino, en el que trabajaba un conocido...y el peluquero de la esquina, frente al Riba, donde por primera (y única vez) me hice un corte a navaja (entonces teía pelo) que era lo últmo... AGL

Anónimo dijo...

...el Gordo Leal charlando con Galindo, el coserje de la Escuela de Comercio, o tomándose juntos algo en "Casa Petra"... ¡Qué de recuerdos!

rodri dijo...

Demasiada nostalgia de un tiempo que ya pasó, por suerte. Hay que tener cuidado con la nostalgia. Está habitada de piojos y ronchas.

Anónimo dijo...

No se puede generalizar.De cosas del pasado se puede tener nostalgia y de otras tener claro que no deben volver jamás. Igual que del presente se pueden valorar cosas y de otras desear que se marchen cuanto antes.
Piojos y ronchas anidan donde menos lo esperas. No distingue tiempos.Tambien ahora los hay.

José Angel dijo...

Pues mira por donde yo también he tenido buena relación con esta calle pues de joven estudie en la Escuela de Comercio y algunas clases daban a esta calle. Y es cierto lo que cuenta Juan la vida tan intensa que ha tenido.

Anónimo dijo...

Hello. And Bye.