miércoles, 29 de octubre de 2014

Al hilo de una buena conversación

Hace un par de semanas tuve el placer de mantener una animada conversación con un joven veinteañero a raíz de cómo se estaba llevando a cabo el protocolo oficial en  la persona contagiada  de ébola aquí en España y sobre las declaraciones de altos dignatarios del Ministerio de Sanidad comenzando por su todavía titular Ana Mato. Mi interlocutor se quedó perplejo cuando le dije que la ministra en cuestión no pertenecía profesionalmente al mundo sanitario, ni nunca, en su dilatada faceta política ( * ) , había tenido responsabilidades - que se sepa- en el sector.
Desde ese momento la conversación derivó hacia si los políticos  deberían tener- o no - un profundo conocimiento y una sobrada preparación, como condiciones indispensables, para ejercer la titularidad política de un servicio público determinado desde el  mismísimo Consejo de Ministros hasta escalas medias e inferiores.
Mi interlocutor no entendía, con toda la lógica del mundo, cómo se puede acceder a puestos de altísima responsabilidad y remuneración sin que eso conlleve la exigencia de una preparación acorde con la función a desarrollar como suele ocurrir en la vida laboral.
Mi principal argumento se basaba en que una cosa son los políticos ( elegidos directa o indirectamente por el pueblo), los que deben trazar las líneas de actuación fundamentadas en una opción política concreta, y otra cosa muy distinta son los técnicos, asesores y funcionarios de carrera en las distintas  administraciones ( y ajenos al  plano político) como garantes  de la eficacia, buen hacer y sometimiento absoluto al ámbito correspondiente ( en este caso, al ámbito sanitario y que dio pie a nuestra conversación) y siempre, eso sí, bajo directrices políticas.
No llegamos a ninguna conclusión que fusionase posturas pero como toda buena charla enriquecedora, si abrió nuevas  interrogantes, removió un poco ideas preestablecidas y sobre todo, en mi caso, puso delante de mis ojos eso que llamamos sentido común. Ese sentido común sin añadidos, condimentos ni hojarasca, propio de un joven, que de acuerdo a lo que ha oído con insistencia a lo largo de su aún  corta vida, le lleva a afirmar con rotundidad que es necesario estar preparados. Y que de acuerdo a ese principio nuestra clase política no debe ser una excepción debiéndose votar, por tanto, entre candidatos muy preparados y cualificados máxime si tenemos en cuenta sus altas responsabilidades. Es difícil negar de entrada este principio.
Confesando de antemano que tengo algunas dudas claves al respecto, aporto algunas reflexiones al hilo de aquella buena conversación: 
Es necesario, y además posible, separar con nitidez el nivel político del nivel técnico. Dicho esto, afirmo que tal vez se halla llegado a una devaluación del cometido político al observar en planos cercanos- que son los que mejor se ven-, que es del todo imposible ejercer una función política sin la mínima preparación para la misma y mucho menos " bailando" ( no encuentro otra palabra mejor) de un cargo a otro  y a otros mas, en ámbitos, además, muy diferentes. También se puede observar, desde el patio de butacas, cómo muchos han llegado a cargos de media y alta responsabilidad política sin haber pisado la calle en el sentido de haber vivido en sus propias carnes la vida laboral, la esperada  nómina mensual de la empresa o tratar de aparcar el coche como cualquier ciudadano. Dicho en otras palabras, proceden en muchas ocasiones  de los propios cuadros del partido desde su temprana juventud. Si encima de todo ello, se rodean de asesores ( políticos camuflados) nombrados a dedo como agradecimiento a anteriores servicios prestados por ejemplo,y se mantienen al margen del equipo técnico de carrera, etc etc, ... el plato está servido.
Y si le añadimos un ramillete de guindas decorativas como por ejemplo, los disparatados sueldos y prebendas varias de las que gozan y que están prohibidas al resto de ciudadanos preparados y ajenos al mundo político; la nula responsabilidad política olvidada en estos tiempos ( basta con  pedir perdón, decir lo siento y rezar alguna oración); y el actual nivel de corrupción  irrespirable, ..... es evidente que desde el más elemental sentido común salte de inmediato la pregunta.... ¿ para qué sirven los políticos?. 
Creo, en cualquier caso, que el debate no está,  en lo que se plantea al inicio de esta entrada.  El verdadero debate está en que la clase política ( desde el escalón más alto hasta los cargos de  la mas  pequeña aldea ), sea honesta, honrada y tenga muy claras las líneas políticas a seguir y los valores a defender que no deberían ser las del jefe que lo colocó en la lista electoral. Que viva la política como un servicio a la comunidad y por tanto su tiempo en política sea limitado y su sueldo más acorde con la media de sus conciudadanos.
Que sean ejemplo donde se mire la sociedad y que abanderen los grandes valores en los que se asienta la democracia entre ellos la fidelidad a unos principios.
Que los partidos den paso a personas brillantes y preparadas para los puestos públicos y alejen  a los mediocres, aduladores y trepadores que son los que hacen carrera cuando las listas son cerrradas.
Que se sientan en todo momento elegidos por el pueblo al que representan, y se rodeen de un equipo técnico altamente cualificado en las tareas que les competan  y que se sientan responsables políticos de su acción, de su conducta y de su eficacia. La responsabilidad política  puede suponer en un momento determinado dimitir del cargo. Sería lo normal.
Que luchen por el país y su futuro que es la juventud presente.
Que no mientan ni usen un lenguaje ininteligible y vacío. Que se acaben las puertas giratorias y ninguno tenga la posibilidad de asesorar con sueldos astronómicos, tareas para la que no están preparados. 
La política no es lo que estamos viviendo. No puede ser una profesión de por vida ni el trampolín para vivir ajeno a los problemas y necesidades de la ciudadanía y beneficiarse del cargo . No lo es, aunque nos digan que es así, que es lo natural y que en todos lados cuecen habas.
Por supuesto que el nivel de cualificación técnica es indispensable. Pero el nivel político  es esencial: son representantes del pueblo, elegidos por el mismo -en listas abiertas- por su capacidad, talento, formación, honestidad, ejemplaridad,....
Por encima de todo están las ideologías -  nunca murieron ni morirán jamás - que son, en definitiva,  de donde emanan entre otras cuestiones: la organización social, la clase de sociedad que se desea construir, la cohesión social como  signo de igualdad, qué tipo de ciudadanos, qué valores,...Todo lo demás está a su servicio. O debería estarlo.
Creo en la clase política  siempre que sean dignos de ostentar el cargo y de que nos hagan  sentir orgullosos de ellos  y de su servicio a la comunidad. Son nuestra voz y en ellos nos miramos. Lo que hoy día vivimos, dista muchísimo de ello por. Se nos está haciendo crer que son prescindibles y, lo que es peor, que todos, todos,  son iguales. No es cierto. Aunque el hecho de enfangar todo pueda conducirnos a la idea de que ya no hay suciedad visible  hacia la que mirar y sobre la que actuar.
Son sencillamente imprescindibles mientras  sigamos creyendo y defendiendo que la soberanía reside en el pueblo a través de su Parlamento democráticamente elegido. 

(*) Ana Mato: Lda. en CC.PP. y Sociología
- Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

- Inició su andadura en Alianza Popular
- Asesora del gabinete de Aznar (1987)
- Portavoz de su grupo en RTVE ( 1993-96)
- Portavoz de su grupo   en Transportes y Telecomunicaciones.
- Diputada autonómica ( hasta 1993)
- Diputada nacional
- Miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PP ( desde 1999)
- Presidenta  de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología del PP ( 1999-2004)
- Europarlamentaria  en 2004.
  (fuente: Wikipedia)

miércoles, 22 de octubre de 2014

El derecho de pernada como regla del juego

" En nombre de la seguridad nacional miles de ciudadanos fueron secuestrados
y pasaron a formar parte de una categoría fantasmal:  los desaparecidos. Desde
el momento del secuestro la víctima perdía todos los derechos, se le privaba de toda
comunicación con el exterior, se veía sometida a  suplicios infernales y a sus fami-
liares se les negaba que estuviera encarcelada".
( Fragmento del discurso de Ernesto Sábato durante la entrega del informe NUNCA MÁS ".
( Buenos Aires, 20 de septiembre de 1984)


Una de las agresiones dialécticas que se están utilizando - entre otros procedimientos de artillería pesada-, tanto por la derecha real como por una parte de la izquierda oficial, para atizar, estigmatizar y desacreditar, sin descanso,  al movimiento Podemos, es relacionarlo como sea con "dictaduras" del cono sur encarnadas por sus dos de sus representantes más emblemáticos: Evo Morales ( Bolivia) y el fallecido Hugo Chávez ( Venezuela). Parece ser  que tener algún tipo de relación y/o admiración hacia  estos países y sus dirigentes, son motivos más que suficientes para catalogar a Podemos, como un movimiento populista  de corte bolivariano o chavista. Y ello nos conduciría, en caso de que llegaran al poder, a un abismo aterrador como se encargan de repetirnos una y otra vez. ¡El miedo, siempre el miedo como alimento!.
Porque una cosa es que el poder y sus satélites decidan mantener relaciones de todo tipo con dictaduras repartidas a lo largo y ancho del mundo y de todos los pelajes ( se podría citar un rosario de ejemplos), y otra muy distinta es que un partido o movimiento en otra órbita diferente a la oficial , decida ( no ya desde el poder, del  cual carece) mantener relaciones con países de " muy escasa democracia y tintados de un populismo trasnochado". ¡ Hasta ahí podíamos llegar!, pensarán para sus adentros.
Existe como un derecho de pernada, en su acepción coloquial y en su sentido más amplio  recogido en el diccionario de la RAE, que hace referencia al abuso de autoridad. Es como si dijesen algo así como: " Absolutamente nadie fuera de nosotros puede decidir por su cuenta  con qué países osa tener relaciones ( económicas, políticas, de simpatía, de admiración o de lo que sea), si no desea verse lanzado a las tinieblas y acribillado por no demócrata si así lo decidiésemos". Ya digo, todo un derecho de pernada.

Entre 1976 y 1983- justo cuando nosotros empezábamos  el paradisíaco camino de nuestra muy ejemplar y democrática Transición-Argentina vivió uno de sus períodos mas negros de su historia reciente. El Teniente General Jorge Rafael  Videla, Emilio Eduardo Massera ( miembro de la Armada Argentina) y el Brigadier General de Aviaciòn Orlando Ramón Agosti, fueron los miembros de la primera Junta Militar tras el golpe de Estado llevado a cabo contra el poder legalmente constituido. Este período se caracterizó  por el terrorismo de Estado, la violación de ls DD.HH., la desaparición y muerte de miles de personas, el robo sistemático de niños recién nacidos y otros crímenes de lesa humanidad así como el exilio de miles de ciudadanos anónimos aunque entre ellos se encuentren personas conocidas como Héctor Alterio, Luís Brandoni, Norman Briski, Nacha Guevara, Víctor Laplace, Federico Luppi, Eduardo  Galeano, Julio Cortázar, Jacobo Tinmerman, Leonardo Favio, Los Trovadores, Horacio Guarany, Osvaldo Pugliese, Mercedes Sosa,....y un larguísimo listado.
Es considerada la dictadura más sangrienta de la historia argentina.
En estos días el diario Público.es  ha publicado una amplia documentación, incluso  fotocopiada, sobre las intensas y estrechas relaciones entre el dictador Videla  y nuestros primeros gobiernos democráticos, sus insignes y paradigmáticos mandatarios desde las más altas instancias, así como personas procedentes  del mundo financiero y bancario de la época.
Añado los enlaces por si alguien quiere echarle un vistazo. Recomiendo su lectura o, al menos, una pasada rápida. (resulta increíble aunque se conozca ahora):

* "España financió a la dictadura de Videla".- Público.es  del 20 de octubre y firmado por Danilo Albín.
* " Los documentos secretos de los acuerdos comerciales de España con la dictadura de Videla".- Público.es, 20 de octubre.
* "La exclusiva de "Público" sobre como España financió a Videla, Trending topic a nivel nacional".


Toda una democracia ejemplar en construcción y, sin embargo, apoyando en esos años  a una cruel y sangrienta dictadura.
Claro que eso no quería ni quiere decir que nuestra democracia fuese " videlista" en sus inicios. Claro que no. ¡Faltaría más!. Cosa distinta es Podemos y sus " coqueteos" populistas allende los mares. Y esto no se puede tolerar. ¡Contra ellos y a toda máquina!, se dirán unos a otros. 
La lectura coloquial de lo anterior sería: "Yo si. Cuando quiero, con quien quiero y como quiero. Tú, no". ¿No es esto un derecho de pernada?. Este derecho atemporal lo seguimos viviendo- y padeciendo-  en otras situaciones  y ámbitos  de nuestra actual " fiesta nacional",  y para que no faltase de nada, acaba de saltar al ruedo para animar el cotarro, el conocido como " el pequeño Nicolás, personaje sin igual". ¡Ahí es nada!. 
-------
* Además del simbólico movimiento de resistencia " Madres de la Plaza de Mayo"  ( asociación  argentina formada durante la dictadura de Videla con el fin de recuperar con vida a los desaparecidos y detenidos y establecer quienes fueron los responsables de los crímenes de lesa humanidad y promover su enjuiciamiento), destaca la frase emblemática y que dio título al libro:
" Nunca Más".-  Es una frase utilizada en Argentina  para repudiar el terrorismo de Estado ocurrido entre 1976 y 1983. Se emplea frecuentemente en marchas y actividades políticas. Debe su popularidad al haber sido  el nombre de la edición en libro del Informe Final de la Comisión Nacional sobre la desaparición de personas. 
El libro, de 490 págs., lleva el título de "NUNCA MÁS.  El llamado informe Sábato sobre los desaparecidos en Argentina. Un descenso a los infiernos". - Ed. Seix Barral/ Endeba. 1ª edición, 1985. 1984: Ed. Universitaria de Buenos Aires. 
(Este informe fue encargado por el Presidente Alfonsín  el 15 de diciembre de 1983 a una comisión en la que uno de sus miembros destacados fue Ernesto Sábato.  La entrega de dicho informe se produjo  el 20 de septiembre de 1984).
* Ernesto Sábato:  (1911- 2011) .- Escritor, ensayista, físico y pintor argentino. Premio Cervantes, 1984. Considerado uno de los mejores escritores argentinos  junto a Jorge Luis Borges y Julio Cortázar.

viernes, 17 de octubre de 2014

Fin del acto.... o de cómo obstinarse en no bajar el telón

Tengo la sensación, cada vez más firme, de que estamos asistiendo al final de un acto teatral sin vislumbrar, aún, cuándo bajará el telón ni qué decorados habrá sobre el escenario cuando comience el siguiente acto, ni tan siquiera qué actores o actrices desaparecerán  ni qué otros entrarán en escena. En cualquier caso  creo que ya nada sería igual aunque permaneciesen  los mismos actores en el siguiente acto, con una mínima modificación de decorados y un aparente cambio de estilo en el libreto de la obra. 
Nada seguiría igual ni en ese supuesto porque es  previsible que al público le resultase insoportable asistir a la repetición camuflada del mismo acto, en el que siguiese sin tener una participación escénica  directa al más puro estilo del grupo teatral La Cubana, conforme, claro está, a lo anunciado en cartel y programas de mano. 
La probabilidad, en este caso, de que el público abandonase el teatro al sentirse engañado estaría asegurada salvo que sus puertas fuesen cerradas a  cal y canto.
Estos actores y actrices del primer acto se encuentran cómodos e incluso se van deshaciendo de sus atuendos teatrales  para presentarse tal cuales ante el público asistente y van  intercalando, cada vez  más, frases de su propia cosecha  ( las llamadas morcillas teatrales ), desvirtuando así el guión oficial. Dan la impresión de que no les son necesarias las apariencias mantenidas hasta ahora y sin el menor recato ni vergüenza están apostando por la continuidad sin límite del primer acto o como mucho, como ya he señalado, apuestan por la repetición del mismo con retoques falsos para que el patio de butacas no se impaciente más de lo rigurosamente permitido..
La cosa es que seguirá igual tanto si comienza un segundo acto auténtico, deseado y esperado, como si se mantiene todo con el único deseo de repetir el acto sin más.
Están tan ensimismados en su representación y en su afán de continuidad que no se dan cuenta de que el público bosteza y se remueve en los asientos a la espera de la bajada de telón. La otra opción essi cabe,  mucho peor. Y es que, siendo conscientes de la situación, hayan optado por mantenerse en primera línea  escénica sin reparar en que sin público no hay representación que valga.
Interpretan ya sin guión, El libreto  no les hace falta. Van con la cabeza bien erguida, engreídos del poder que les da estar sobre ese plano superior que dan  las tablas de un escenario sobre el patio de butacas desde el que se sienten lejanamente mirados. Se encuentran crecidos  por los focos dirigidos hacia ellos. Toda la tramoya está a su exclusivo servicio y placer.
Deambulan sobre el escenario vociferando a diestro y siniestro todo aquello que desean y sienten en el fondo. Sin libretos camuflados ni otras tonterías. Descarados, provocativos, desvergonzados,....
Lean si no estos ejemplos aparentemenete no relacionados entre si pero con un mismo aroma emanado de esas altasy perdurables  tablas escénicas:

Un artículo aparecido en  El Plural.com el pasado 6 de octubre sobre Mónica Oriol 
Aparecido también en El Plural.com  el pasado 11 de octubre sobre unas declaraciones el alcalde de Laredo  Ángel Vega y firmado por A. Moya.
El último aparecido en El País.com  el pasado 29 de septiembre sobre una votación conjunta PP PSOE  en Vigo  bajo la alcaldía del socialista Abel Caballero. Artículo formado por Pablo López.

....... 
* Mónica Oriol, Presidenta del Círculo de Empresarios.
* Abel Caballero.- Alcalde de Vigo. Fue Ministro de Transportes, Turismo y Comunicaciones ( 1985- 88) durante el gobierno de Felipe González. Diputado en Cortes ( 1982- 1997).
* Ángel Vega, miembro del PP y alcalde de Laredo

sábado, 11 de octubre de 2014

Balanzas que no funcionan

" En la política nada ocurre por casualidad. Si algo sucede,
 se puede estar seguro de que ha sido planeado así. "
( Franklin D. Roosevelt.- Presidente EE.UU. - 1933-1945)


Limitándonos solamente a los últimos doce años transcurridos, se puede deducir fácilmente que en política no existen las casualidades. La actuación de los gobiernos de turno es fruto, según parece, de una calculada habilidad para echar su propia responsabilidad sobre todas aquellas personas más débiles o con menos opciones y capacidad de defensa en una situación determinada.
Hago esta reflexión al hilo de la grave crisis que vivimos estos días como consecuencia  del caso de Ébola ocurrido en nuestro país. Las injuriosas y humillantes declaraciones realizadas por el Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid sacudiéndose, en principio, toda responsabilidad en una crisis de salud pública y sugiriendo de forma ambigua y confusa que la auxiliar de enfermería  Teresa Romero puede ser la culpable de su infección al haber mentido ( "posiblemente" ) y a su torpeza ( "dado que para ponerse un traje y así evitar el contagio, no hace falta hacer un máster " ), es algo opuesto a la ética y ejemplaridad que debe presidir la conducta de todo servidor público. La voluntaria ( dando un paso al frente) Teresa Romero es señalada, de esta forma, como posible responsable y así poder escurrir el bulto desde otras instancias y cargos.
En cualquier país de nuestro entorno comunitario- al que tanto se refieren cuando les interesa-, unas declaraciones de este calado hubiesen supuesto con toda seguridad su dimisión inmediata o una rotunda desautorización y cese fulminante desde instancias superiores. Y  esto sin hablar de la máxima responsable y todavía Ministra de Sanidad Ana Mato Adrover.
No se informa sobre si se siguió el protocolo  en toda su intensidad. No se informa sobre si el personal sanitario estaba bien adiestrado. Tampoco se dice nada sobre si se hubiesen evitado riesgos  de no haberse desmantelado el Hospital Carlos III como centro de referencia  de enfermedades infecciosas. Y tampoco nos informan de las verdaderas razones para que  los dos sacerdotes  en su fase final fueran traídos a España. Tampoco nos informan de dónde salió la orden final a pesar de los graves riesgos  y si hubo, o no, presiones desde algunas instancias concretas,  así como la valoración que se hizo sobre los pros y contras de tal decisión y si se sopesaron otros planes alternativos  menos arriesgados.
No es momento, dicen, de responsabilidades políticas. Es el momento de actuar desde la profesionalidad médica y desde la ciencia. Como si ésta funcionase a criterio de cada cual y sin atenerse a unas directrices, a una normativa de obligado cumplimiento y a una planificación política emanadas desde los organismos políticos pertinentes. Ni es momento ahora, ni posiblemente lo será después a toro pasado. Es la costumbre y es lo habitual. ¿O es que acaso alguna vez fue el momento de algo?.
Los ojos y el dedo se dirigen  exclusivamente hacia esta profesional voluntaria  que hoy lucha por su vida en un hospital y que de forma terca tuvo "una conducta irresponsable y que incomprensiblemente no actuó de forma debida". ¿Es todo lo que hay que decir sobre el personal  - en este  caso, insisto,  voluntario- de nuestra red pública sanitaria?. Punto y final. 
Los altos cargos no aceptan errores ni asumen  su responsabilidad política (¿Qué es eso?) y señalan, como ahora, al más débil.
Mirando a nuestro pasado más reciente vemos que este caso no es un hecho aislado. Recordemos algunos:
* Accidente ferroviario de Santiago ( 2013): 80  muertos. No  ha habido una sola responsabilidad de la administración. Francisco José Garzón, maquinista que conducía el tren Alvia fue el responsable de la tragedia  en la curva de Angrois. Punto y final.
* Accidente del metro en Valencia ( 2006): 43 muertos. Nos se asumieron tampoco responsabilidades políticas. La culpa fue de Joaquín Pardo Tejedor, uno de los fallecidos y conductor de la máquina. Punto y final.
* Accidente del Yak-42 ( 2003): 62 militares y 13 miembros de la tripulación murieron  en Turquia, estando Federico Trillo- Figueroa y Martínez - Conde al frente del Ministerio de Defensa. A pesar de todo lo que se demostró posteriormente, fueron declarados culpables tres militares que según el gobierno "actuaron por su cuenta" ( como si eso fuese lo habitual en medios castrenses). Los documentos oficiales echaron por tierra  todas las maniobras e  informaciones que, por entonces, se publicaron intencionadamente. No hubo ni una dimisión en el gobierno a pesar, incluso, de las manipulaciones en los cadáveres, del fallo en las identificaciones y de la precipitación en los funerales de Estado. Federico Trillo -Figueroa y Martínez- Conde es  embajador en  Reino Unido desde 2012 aunque no pertenece al Cuerpo Diplomático. Punto y final.
* Caso Prestige ( 2002) : Que Alvarez Cascos ( Ministro de Fomento) y Manuel Fraga ( Presidente de la Xunta) estuvieran desaparecidos en las primeras y decisivas horas  de aquella catástrofe medioambiental,  no fue óbice para que el único culpable  fuese Apóstolos Mangouras, capitán del petrolero hundido.
* Caso bankia ( 2012 y aún abierto):  A pesar de todo lo ya conocido, a pesar del rescate con fondos públicos, a pesar de la estafa de las preferentes, a pesar del escándalo de las tarjetas opacas,..... el único condenado por ahora  a 17 años de inhabilitación  es el juez Elpidio Silva que se atrevió a meter en la cárcel (¡estuvo quince días! )  a Miguel Blesa. Rodrigo Rato ( vicepresidente del gobierno con Aznar y expresidente del FMI ) tampoco, al parecer, tiene nada que explicar ni asumir.
* Caso Gürtel ( 2009 y aún abierto): El primero en caer fue Baltasar Garzón, juez que comenzó la investigación  de la trama de corrupción en el PP. Fue condenado a 11 años de inhabilitación. Intentó, aunque ya no pudo, abrir un proceso sobre el Régimen Franquista sobre el que también fue juzgado.  Que buena parte de los encarcelados posteriormente estuvieran en las administraciones  o puestos orgánicos del PP  es lo de menos.
.....
Y así podríamos seguir  con los EREs y cursos de formación ( Andalucía. Gobierno del PSOE desde el inicio de la autonomía), sin responsabilidad política alguna, y tantos y tantos casos que inundan y envilecen nuestra democracia hasta líneas rojas.
Añadiríamos aquí: los " no recuerdo ", " no me consta... ", "no sabía... ", " no me enteré... ", " confiaba plenamente..."..... Estas y otras frases son escuchadas en otras historias actuales con absoluta normalidad. Nadie sabía nada salvo la "víctima" de turno escogida.  O esas herencias millonarias nunca declaradas ni conocidas, ni investigadas,....
Al juez Castro habría que hacerle un monumento por su tesón profesional al haber mantenido  por segunda vez la imputación de la ya exinfanta Cristina de Borbón , aún a riesgo de que sea posiblemente desimputada de nuevo en fechas próximas.
¿Quiénes han llegado a los gobiernos y a la esfera pública en sus variados estamentos? ¿Quiénes han llegado a puestos relevantes en muchas empresas privadas de alto standing ?¿ Cómo es posible todo esto? ¿Qué enseñanza, qué mensajes pretenden darnos? ¡Tanta connivencia, tanta complicidad, tanto pacto fraguado a escondidas, tanto silencio en años!
Lo grave no es  la corrupción con nombres y apellidos concretos y que nos la presentan como hechos aislados. Lo realmente dañino es la existencia de todo un sistema y entramado que se siente y se sabe impune y dueño absoluto de lo divino y  lo humano. Bajo su lona se refugian un buen número de hombres y mujeres  que de alguna manera dirigen nuestra sociedad en los ámbitos privado y público, fáciles de traspasar, por otra parte, a través de las permanentes puertas giratorias.
No se sienten obligados a rendir cuentas de su gestión ni a asumir responsabilidades políticas en su caso. No existe esa obligación porque no existe la responsabilidad política con independencia de lo penal. Incluso, a veces, en vez de pedir simplemente perdón solo vemos  un permanente  dedo acusador diciendo, diciéndonos con altivez : " No sabe usted con quien está hablando". 






viernes, 3 de octubre de 2014

Érase una vez....

Recuerdo que así comenzaban muchos de los cuentos que nos contaban en nuestra infancia.
Me gustaría creer, como aquellos años, que todo lo que está ocurriendo en la actualidad fuesen cuentos como entonces. Que todas las historias malvadas que escuchamos ahora fuesen inventadas. Que todos los personajes siniestros e infames que nos amedrantan con su poder y cercenan el futuro, fuesen de cartón piedra  o, como mucho, simples  creaciones de nuestra fantasía.
Me gustaría pensar que, como en aquellos cuentos de la infancia, los malos tuviesen su merecido castigo y  no fuesen  gigantes impunes riéndose a carcajadas de los pequeños enanos o garbancitos pisoteados en el bosque.
Y que todos esos cuentos estuviesen basados en esta realidad cotidiana que, a veces, como hoy, preferimos no ver ni pensar al superar  la propia ficción . Y que todos comenzasen,  más o menos,  así : " En la tierra del olvido donde nadie se acuerda ya de nada....".
Cuidadosamente encuadernados con mimo y con  dibujos y bellas ilustraciones a todo color. Ordenados en nuestra estantería para acudir a ellos cada vez que  queramos escapar y zambullirnos en historias llenas de fantasías, de miedos, de angustias y de interrogantes, pero sabiendo siempre que estamos bajo buen cobijo y resguardados de los ogros, de  la lluvia y el frío como en aquellas tardes de nuestra infancia. Y, sobre todo, con la certeza soñada de que, esos cuentos,  no son reales aunque nos pudiesen resultar creíbles.
Con títulos sugestivos y cubiertas que nos hechizasen: 
" Mónica, la mujer que no quería a las mujeres con hijos"; " Los ogros de las tarjetas opacas "; " Miguelito y el desahucio de su casa"; " Las lejanas cuevas de los tesoros robados"; " La desmemoria de los tramposos"; "Lo robado era de todos"; " Los bellacos y sus tijeras"; "Los fantasmas que nunca mueren del todo" ; " Las mazmorras no son para los gigantes"; " Jóvenes desterrados y olvidados ", "Los maliciosos mentirosos", " Las misteriosas puertas giratorias", "Las poltronas con pegamento " , "Venimos de la nada",  " El rey que desapareció", ....
La editorial bien podría llamarse Transiciónmodélica S.A. 
Escaparíamos así  de la realidad, en días espesos como hoy, leyendo alguno de esos cuentos basados en la tierra del olvido. Con unas notas musicales de fondo que nos recordasen aquellas coplas casposas e inconfundibles del cancionero nacional de entonces, en aquellos aparatos de radio ( Españolear ).... y de ahora, en discursos oficiales llenos de mentiras  (Marca España).
Un tiempo tristemente detenido desde hace décadas. Y hábilmente retenido cuando las mareas  comienzan a golpear fuertemente las rocas.

Españolear
( de Luís lisart y J.Espeita)

España tiene salero,
España tiene alegría
y si no fuera español
para España me vendría.

Españolear, españolear,
es lo que hacen los turistas
cuando vienen por "acá".
Españolear, españolear,
ellos saben que lo nuestro
les da la felicidad.

Todas las naciones tienen algo
que las diferencia de las demás,
pero nuestra España tiene un verbo
que todas quisieran imitar,
que todas quisieran imitar.
Españolear, españolear.
Cantan, rien, sueñan y disfrutan,
juegan con el sol con ansiedad,

Todos los que aquí vienen de
Francia, Suiza, Italia y Holanda,
Alemania, escocia y Portugal
buscan nuestro sol, nuestra alegría,
cosas que no tienen por allá,
cosas que no tienen por allá.

Españolear, españolear

Cantan, rien, sueñan y disfrutan,
juegan con el sol con ansiedad,
se ponen muy tristes cuando marchan
porque dejan de españolear,
porque dejan de españolear.

Podríamos terminar el cuento elegido con aquel recordado... colorín colorado..... o bien con ....como dice don Crispín, este cuento llegó a su fin.
Elegir uno de los dos finales es fácil. Más difícil es, a veces, distinguir la línea divisoria entre nuestra realidad cotidiana despojada de toda ficción  y esa otra realidad cotidiana sistemáticamente aderezada con  cuentos cuyo objetivo es  confundirnos  a base de trampas, engaños y embustes.

* La canción Españolear  está recogida en el libro " Cancionero general del franquismo" (1939- 1975), de Manuel Vázquez Montalbán.- Editorial Crítica, 2000.

domingo, 28 de septiembre de 2014

53'8% : el dato de la desesperación

Resulta increíble que desde el gobierno se nos diga  que estamos en la salida de la crisis y que los datos económicos así lo confirman. La salida de la crisis, ¿para quién?. ¿qué datos y  qué sectores nos confirman o no la salida de una crisis económica?
La famosa prima de riesgo con la que desayunábamos todos los días parecía ser un dato incuestionable  sobre nuestra salud económica y financiera. En su nombre se llevaron a cabo recortes drásticos, se redujeron plantillas, se hizo una reforma laboral que nos colocó a los pies de los caballos, se sanearon bancos con dineros públicos, se subieron impuestos, se bajaron salarios, e incluso se reformó la Constitución. Y sin, aún, ver el final de tales despropósitos, continuamos en la fase de medidas estructurales, que no coyunturales, para asegurarnos que la prima de riesgo no vuelva a enfermar.
¿Cómo es posible, sin embargo, que la tremenda cifra de paro que nos asola, no sea un objetivo prioritario e inexcusable del gobierno?. Se nos dice que es consecuencia de la crisis y que poco a poco, décima a décima, deberá ir bajando. En este caso no se aplican medidas tajantes y duras, como ocurrió con la prima de riesgo.
¿Qué país estamos haciendo? ¿Qué se está encontrando nuestra juventud?. El país con el mayor paro juvenil de Europa y en el mejor de los casos con unos contratos laborales muy alejados de sueldos dignos y de horarios asumibles.  Un estado de precariedad absoluta y que como isla paradisiaca  navega en las cenagosas aguas de un paro desbordado y , al parecer, no coyuntural.
El País digital del pasado 21 de septiembre nos presentaba un artículo de Ignacio Fariza, titulado: "España sin representación en una reunión técnica por el empleo juvenil".
Parece ser que da igual que tengamos más de la mitad de nuestros jóvenes en paro y que, por tanto, no valía la pena asistir a una reunión técnica para mejorar la integración laboral de este grupo de población. En dicha reunión  celebrada en Helsinki, Finlandia presentaba  su exitoso Plan Comunitario de Garantía Juvenil.
Liderando con un 53´8 % el paro juvenil  ( por encima de Grecia, Italia, Croacia y Portugal), nuestras autoridades no consideraron necesario asistir a esta reunión  alegando una escueta  excusa: " No se trataba de una reunión de alto nivel".
A esta Europa que han construido se le puede llamar de todo menos unida y comunitaria. Es muy difícil sentirse miembro de un Club con numerosos y descomunales desequilibrios entre sus miembros. ( sirva como ejemplo las cifras de paro juvenil: España, 53'8% y Alemania, 7´8%).
¿Qué nos une entonces? ¿Qué compartimos? ¿Qué intereses nos tienen unidos?.
Tal vez lleven razón cuando dicen que la crisis va quedando atrás. Tal vez la lleven también en no asistir a reuniones "insulsas" con propuestas para acabar o disminuir el paro.
En lo primero, porque  para ellos la devastación actual ya no es crisis. Es el estado natural de una nueva sociedad regada en los principios neoliberales.
Y en lo segundo puede que también la lleven  porque nos resultaría imposible imaginar que en una sociedad sin el paro que tenemos se hubiesen llevado a cabo las medidas  cuasi tercermundistas que aquí se tomaron y se siguen tomando. Por tanto, el paro es un caldo de cultivo necesario para la cirugía que se está aplicando. ¿Para qué afanarse en su disminución como asunto prioritario?
Como nos dice un artículo que enlazo a continuación:
" Ser joven implica estar preparándote  para ser un adulto independiente y con un proyecto de vida propio y viable. Y esa vida propia se rompe  y se hace imposible  en un país que prioriza  el pago de una deuda ilegítima antes de garantizar los derechos de su gente, en un país que prioriza  los intereses de las élites, de las grandes fortunas y de los empresarios multimillonarios, por encima del bienestar de una amplia mayoría.
Un país que expulsa a sus generaciones más jóvenes es un país fracasado. Un Estado fallido."

El artículo al que me refiero lo escribió Lara Hernández el 23 de septiembre en Público.es con el título: Precarios por el mundo. El problema juvenil, el problema de este país.

http://blogs.publico.es/precarios-por-el-mundo/2014/09/23/el-problema-de-la-juventud-el-problema-de-este-pais/

No creo que haya un tema más importante, a escala nacional, como el nos ocupa. Debería ser una cuestión de Estado y afrontarlo de frente y con la máxima urgencia. Estamos hablando de una generación que ha hecho sus deberes y se encuentra con las puertas cerradas o, como mucho, con unas condiciones laborales indignas e injustas que nos retrotraen a décadas lejanas. No hay trabajo y el poco que hay no garantiza vivir con las necesidades básicas cubiertas. Esta es la realidad del país por encima de discursos macroeconómicos y mentiras anestesiantes.
¿Hacia dónde camina un país en estas condiciones?



jueves, 18 de septiembre de 2014

Proceso irreversible

Pienso que a estas alturas habrá pocas personas que opinen - otra cosa es que no lo exterioricen-, que la larga etapa vivida en las últimas décadas  goza de buena  salud. Durante el último tercio del pasado siglo, y ciñéndonos  a nuestro entorno europeo, tuvieron lugar  una serie de acontecimientos de envergadura ( a nivel económico, sociolaboral y político), que removieron  a corto y medio plazo el tablero surgido al finalizar la IIª Gran Guerra. Basta citar de pasada algunos de esos hechos para entender que las "tranquilas aguas", por llamarlo de alguna manera, por las que navegaba Europa desde entonces, al menos en apariencia, comenzaron a verse afectadas por un oleaje que ha ido a más  y cuyo final es impredecible:

La  férrea política económica de carácter neoliberal iniciada y liderada a dúo por Margaret Thacher y Ronald Reagan ( raiz de este presente devastador); la disolución  de la URSS en 1990; la guerra de los Balcanes  y la desintegración yugoslava; la caída del muro de Berlín ( 9 de noviembre de 1989); la reunificación alemana; la partición de Checoslovaquia (1993); la caída del comunismo y el asentamiento de la llamada socialdemocracia, casi desaparecida e inoperante en estos momentos,... son algunos de los hechos más significativos de las décadas ochenta y noventa.

 Eslabones, todos ellos, que nos llevaron a una entrada de siglo convulsa e incierta, marcada por la implantación de la moneda única, cristalizando en lo que algunos ya entonces calificaron como la Europa de los mercaderes; una fuerte inmigración no afrontada comunitariamente; los atentados de las Torres gemelas y sus consecuencias posteriores; el auge lento pero imparable del fascismo ocupando ya los parlamentos y por una crisis económica  potencialmente comparable a la Depresión del 29 salvando, evidentemente, las distancias pero que está dinamitando a las clases medias y marcando una línea roja entre países de primera y de segunda categoría de acuerdo al diseño previsto.

Todo ello está propiciando un zarandeo de gran calado  que está sacando  a flote viejas heridas, antiguos resentimientos, viejos fantasmas que parecían definitivamente enterrados y, también, recelos mutuos en  una Europa que creía haber llegado a un equilibrio modélico y a la consolidación de un estado de bienestar sin marcha atrás en el seno de unas democracias estables y sin peligros cercanos.

Es en este contexto europeo de profundo desprestigio y agotamiento de las instituciones políticas, de vaciado de la antigua izquierda y de la toma efectiva del poder  por el mundo financiero y económico en el que  nos encontramos nosotros. Eso sí,  a la cola del tren y soportando las peores consecuencias de la crisis, por más que lo nieguen y, además, con el aporte sustancial de nuestra reciente historia sui géneris tan distante del resto de países y que agrava, aún más, nuestra situación al haber tapado- que no resuelto- la dictadura franquista de donde veníamos y su lastre nocivo al no haber cortado de forma taxativa el cordón umbilical con la misma.

Lo bueno de las crisis - a pesar del miedo y la desorientación que producen en la densa niebla envolvente-, es la oportunidad que nos ofrecen de construir nuevas formas, nuevos métodos, nuevos caminos y nuevas ideas. Es el deseo y es la esperanza que hay que interiorizar como primer paso a sabiendas de que, hagamos lo que hagamos,  un ciclo está desapareciendo vertiginosamente ante nuestros ojos y será reemplazado en cualquier caso por otro.

El proceso iniciado, y que se percibe cada vez con  más fuerza en nuestra sociedad, es irreversible por mucho que se intente mirar para otro lado o se hagan esfuerzos casi sobrenaturales para contener el dique agrietado. Debajo de aparentes crisis localizadas y definidas, lo que subyace es un problema de fondo que nos afecta a todos: los gravísimos desequilibrios que se están produciendo, el rompimiento de la solidaridad. la expulsión de toda una generación fuera del sistema, la ausencia de protagonismo en la toma de decisiones que afectan a nuestras vidas y la descomposición de un modelo y partidos políticos  que, salvo excepciones, se pusieron  de espaldas hace tiempo al latido social.

 Los que hasta aquí nos han traído, haya sido por acción u omisión,  no merecen ni un segundo de nuestra atención ni de nuestra confianza. Sus palabras y sus aportaciones, en el momento actual, carecen ya de toda credibilidad a pesar del cambio de caras y ponen al descubierto sus auténticas ambiciones, como son la mera conquista del poder a secas o de su mantenimiento, totalmente alejados de una sociedad que se siente engañada y que sufre en sus carnes las consecuencias de un descomunal desaguisado dirigido y sustentado por los poderes de siempre con la connivencia  de unas  élites políticas entregadas a una minoría desde el inicio de la transición.

Las nuevas generaciones - cuarenta años después del comienzo de la misma-, tienen todo el derecho del  mundo, y más, a abrir nuevos caminos que les posibiliten recuperar tantos y tantos derechos perdidos  a aquellos que un día los tuvieron. Otros, que ni siquiera llegaron a tiempo,  permanecen fuera del sistema en el que nunca pudieron entrar. Vivir con dignidad es incompatible con la resignación que siempre nos han pedido. Es su tiempo y es su derecho.
¿Cómo negarse a reconocer que cada nuevo día, tan distintos entre sí, procede del anterior y antecede al siguiente?.

Acompaño esta entrada con un artículo de Vicenç Navarro, titulado  " Lo que está pasando en Catalunya y en España"  y que fue publicado  ayer día 17 en Público.es.
Reflexiones que aportan siempre otras miradas desde distintos ángulos y perspectivas.




* Vicenç Navarro López ( Gironella, Berguedá, 1937).- Sociólogo y Politólogo. Exiliado en 1962 por su lucha antifranquiata. Ha sido catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra.  Dirige también el Observatorio Social de España. Es uno de los investigadores  más citados en la literatura científica internacional en ciencias sociales.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Salvador Allende en la memoria

..." Sigan ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde,
de nuevo, abrirán las grandes alamedas por donde pasa el 
hombre libre, para construir una sociedad mejor"...

(del último discurso de Allende durante el asedio al Palacio de La Moneda
11 de septiembre de 1973)

Canción de Pablo Milanés a Salvador Allende

El once de septiembre de 1714, Barcelona se rinde a las tropas Borbónicas. Eran los últimos rescoldos de la Guerra de Sucesión. Felipe V el Animoso, primer rey de la Casa Borbón, obtiene la victoria definitiva. Trescientos años después, otro rey, Felipe VI de Borbón, estará informado al detalle sobre los acontecimientos que se viven hoy en Barcelona
Otro once de septiembre, pero de 2001, fueron los terribles atentados de las Torres Gemelas y otros objetivos, que conmovieron al mundo dejando unas  marcas profundas en la sociedad que inauguraba un nuevo siglo y determinaron unos nuevos esquemas y comportamientos en las relaciones internacionales.
Y también  fue un once de septiembre de 1973, con el siglo XX entrando ya en su último tramo, cuando se produjo un violento golpe de estado en Chile. Tras la caída del Presidente Constitucional fue bombardeado por tierra y aire el Palacio de La Moneda. Salvador Allende terminaría suicidándose para así no entregarse a los traidores después de defender durante horas las instituciones legítimas. Nos dejó el legado de su último discurso radiado al país durante esas desoladoras y amargas  horas.
Salvador Allende Gossens ( 1908- 1973), fue médico cirujano y político socialista chileno. Presidente de Chile, a raíz de su victoria electoral, entre el 4 de noviembre de 1971 y el 11 de septiembre de 1973.
Artífice de la llamada vía chilena al socialismo y que consistía en el camino no violento hacia un estado socialista usando medios legales y democráticos. Este camino no fue aceptado por partidos de derecha que desecharon desde el primer día de su mandato cualquier posible acuerdo y con ayudas internacionales lograron crear el caldo de cultivo necesario que culminase en un golpe violento.
Allende fue el primer Presidente  marxista surgido de las urnas.  La férrea dictadura de Augusto Pinochet condujo al país a una larga y oscura noche llena de asesinatos, persecuciones, terror, desaparecidos y exiliados a lo largo de más de dieciséis años.
El diez de octubre de 1998, el ya expresidente Pinochet fue procesado por el magistrado Baltasar Garzón por presuntas violaciones de Derechos Humanos en su país natal. Fue arrestado en Londres, ciudad en la que se encontraba. Garzón fue expulsado de la carrera judicial en 2012 por el tribunal Supremo y once años de inhabilitación por un delito de prevaricación . (Escuchas del caso Gürtel). No pudo, por tanto, llevar a cabo la investigación que se proponía sobre los crímenes del franquismo.

- Última alocución de Salvador Allende a través de Radio Magallanes, durante el asedio al palacio.

- Películas relacionadas:
  
  . La Batalla de Chile: documental chileno dirigido por el cineasta Patricio Guzmán. Está considerado como uno de los diez mejores films políticos del mundo. Se estrenó oficialmente el Chile en 1996. La primera parte se estrenó en 1975.
     . Mising ( desaparecido). 1982.- De Costa Gavras.- interpretada por Jack Lemmon y Sissy Spacek. Palma de Oro  en el Festival de Cannes y Oscar al mejor guión adaptado.
     . Llueve sobre Santiago ( 1976). Producción Franco- Búlgara  dirigida por Helvio Soto y música de Astor Piazzolla. Basada en aquel once de septiembre.

- Artículo publicado el 10 de septiembre  en El Plural.com, " Lo que Allende nos dejó". Escrito `por  María Garzón, Directora de la Fundación Internacional Baltasar Garzón.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Escándalos mayúsculos

Escándalo:    desenfreno, descaro, desvergüenza,
 inmoralidad, provocación. (WordReference. com).


¿Qué término buscaríamos para definir, con la mayor precisión posible, la situación política y social en que nos encontramos?. Porque en lo económico y laboral ya lo sabemos por boca de dos de nuestros visionarios Presidentes de Gobierno (Zapatero y Rajoy). Sin haberlo pretendido han dado en el clavo: en unos años hemos pasado de aquellos mentirosos brotes verdes - que dijo el primero como verdad innegable-, a unas raices vigorosas-, que ha dicho el segundo como verdad igualmente incuestionable-. Resulta, por tanto, que al no existir a estas alturas tallos crecidos de aquellos falsos brotes verdes, hemos de meter la cabeza bajo tierra a la búsqueda de las raices. De esas raices vigorosas que nos dice Rajoy. Desconocemos si con el paso del tiempo, además de la cabeza, tendremos que meter el cuerpo entero a la búsqueda de las mismas. Claro que una vez que estemos bajo tierra nos dará ya igual encontrarlas. Tal vez se trate de eso.
En lo político y en lo social, esos brotes  y esas raíces, lo llaman regeneración democrática. Es el concepto de moda en estas semanas que corren. No estaría mal si no fuese por un pequeño detalle: quienes han retenido la llave oxidada de la Transición  a lo largo de casi cuarenta años sin querer darle utilidad ni abrir el menor resquicio a pesar de las demandas habidas, no pueden convertirse por arte de magia en los cerrajeros de una nueva época. No son los indicados. Han perdido lo esencial: carecen de toda credibilidad. Y eso no se recupera en un mitin, ni en dos, ni en doscientos que hubiese. Ni tan siquiera cambiando caras. No se trata de ser impacientes. Hablo de casi cuarenta años, que se dice pronto. ¡Tanta semilla hueca, tanta mentira, tanta palabrería de escaparate, tanta inmoralidad, tanto menosprecio de ideales!.
Causa pena escuchar ahora al flamante Pedro Sánchez Pérez- Castejón - aparecido como conejo en chistera- contarnos, por ejemplo, la milonga  de denunciar el Concordato. Parece ser que no les dió tiempo en los  muchos años de gobierno del partido al que pertenece. O escuchar ahora a los dos grandes hablar sobre la necesidad de una reforma de la Ley Electoral, aunque dados los nervios ya ni se ponen de acuerdo. ¿Ahora la reforma  de esta Ley  ansiada tantas veces? ¿Precisamente ahora?.  ¿Qué razones les asiste para ese retoque?. 
El que faltaba en la orquesta amenizando este  fin de fiesta bipartidista era el Diputado Nacional Alfonso Guerra ( 37 años en el escaño bajo la legalidad vigente por supuesto y 37 años de edad cuando ocupó la bancada), quien ha lanzado un SOS a quien le escuche para que el PP y el PSOE lleguen a unos pactos urgentes dado los avances de lo que él llama neofascismo y , sobre todo, neocomunismo. ( De nuevo, y como siempre, el miedo). Es evidente que el movimiento Podemos se lleva todas las cartas de la baraja de descalificaciones ya que Alfonso Guerra lo define de forma indirecta como neocomunismo y su compañero de partido Felipe González lo tacha de Lepenista. Y esto, por no referirme ahora al partido en el gobierno y sus insultos permanentes.
Ha bastado el tornado económico al que estamos siendo sometidos para que el viento esté levantando las alfombras de la modélica Transición y veamos a la luz del día qué había, en realidad, bajo ellas. El exMolt Honorable Jordi Pujol y Soley, no es sólo él y su familia en el escándalo que ha saltado estos días. Se necesita todo un entramado, como en tantos otros casos conocidos y por conocer,  de personas, instituciones, cargos, silencios, complicidades, miradas al lado, poder, clientelismo, condescendencia, etc..... para llevar a cabo la presunta corrupción que se le achaca a lo largo de más de tres décadas. Atacar a la familia como lo está haciendo ahora el PP ( en vísperas catalanistas por cierto), debe ser también, quiérase o no, poner al descubierto la falsa sinfonía de la Transición a través de un nuevo y falso instrumento musical. ¿Cuántos van ya?¿Cuántos quedan aún?. 
Es una corrupción sistémica y entrelazada durante largos años a lo largo y ancho del país. Una corrupción cubierta por unos y otros salvo que alguno intentase romper la baraja como ha ocurrido con la consulta catalana. Para más escarnio, el asunto Pujol  no es nuevo. Sale ahora porque es ahora cuando interesa, aunque ya saltó a la palestra hace treinta años y posteriormente también salió a relucir en 2005 con la denuncia del 3% en comisiones. En los dos caso el silencio se impuso. Con estas historias, ¿Qué podemos decir de nuestra modélica proceso?.
En aquella Transición que hasta aquí nos ha traído, no "se hizo lo que se pudo". Se hizo lo que se quiso. Con el poder de unos y la renuncia a sus principios de otros que se sentaron gustosos a la mesa. Y a eso se le llamó consenso. Uno de los acuerdos exigidos, entre otros muchos, fue olvidar, no ya la República y la Guerra Civil como consecuencia de un Golpe de Estado fallido, sino también la Dictadura ( se le llamó durante mucho tiempo "Régimen anterior" hasta que pasados los años ya no hubo que  nombrarla más) y sus poderes intocables, incluido el económico y financiero. Venimos de ella aunque parezca que nunca existió y se haya mirado permanentemente para otro lado.
Este silencio ha hecho que hayan pervivido, en parte, las formas, el estilo, la impunidad, muchos comportamientos, los miedos, los apellidos ilustres, la corrupción como método en lo público,..... Hemos interiorizado y normalizado conductas atípicas impropias de un sistema democrático sano. ¿Cómo no va a estar marcado nuestro presente venido de una  dictadura de la que nunca se hizo el mínimo análisis y crítica? ¿Qué cortafuego se hizo entre ella y la democracia salvo el silencio absoluto?. ¿De qué nos vamos a extrañar ahora?.
La Transición fue una adaptación  engañosa  y exigida por el propio poder al morir el dictador. Era su único camino para sobrevivir. Eso sí, con algunas formalidades mínimas que cubriesen el expediente de una democracia formal y de apariencias. 
La intocable y anquilosada Constitución, no ha evolucionado desde su nacimiento ( 1978) ni un milímetro salvo para someternos al poder de la Troika, de manos, precisamente, de la llamada izquierda y que ahora se encuentra dando tumbos con las reflexiones pertinentes de quien perdió hace ya muchísimo tiempo su identidad: ¿Quién soy? ¿ de dónde vengo?  y ¿ dónde voy?.
Y aquí estamos casi cuarenta años después. Con nuevas caras, antiguas promesas renovadas una y otra vez, un cambio de Rey casi de la noche a la mañana, un probable "retoque" de la Ley Electoral ante lo previsible y lo que nos quede por ver aún.
 Y miedo y preocupación. Mucho miedo a no saber qué hacer, como entonces sí lo hicieron, con el caballo desbocado que hoy forman todos los movimientos sociales crecidos a partir  del l5M y que continúan a galope dado el hartazgo al que se ha llegado. Y miedo también a seguir tirando del hilo y encontrarnos con mil y un casos míticos como el del mítico Pujol y que los cascotes de la debacle caigan sobre nuestras propias cabezas.
El dique de contención se agrieta por días. Lo saben, aunque no lo reconozcan. Los falsos mitos se desmoronan. La sociedad acepta, a duras penas y con los dientes apretados, la regresión económica salvo que, a la par,  se le mienta, se le defraude y se le estafe. Es imposible una digestión con todos esos ingredientes.

Añado un artículo de Público,es del pasado uno de septiembre y titulado : " Arranca el curso político de un final de ciclo".





jueves, 28 de agosto de 2014

Se abre el curso

Con la terminación de esta semana coincidente, también, con el final de mes, comienza, de alguna manera, el año real y que nada tiene que ver con la numeración oficial que nos coloca en dos mil catorce hasta el próximo treinta y uno de diciembre.
Es ahora cuando comienza el curso en toda su extensión: el curso académico, el curso político, el año agrícola, el año meteorológico casi paralelo por estas latitudes con el año hidrológico, así como las programaciones y eventos variados que nos conducirán hasta el próximo mes de julio, sin contar con la vida personal de cada cual y sus proyectos concretos.
Como en tantos otros aspectos de nuestra vida, lo oficial no coincide siempre con lo real. Las uvas de la vendimia, en puertas, no servirán ahora para ninguna campanada acompañada de cava. Será, eso sí, la fiesta de la pisa de la uva en muchísimos lugares y que nos anunciará la llegada de los primeros caldos del año. Ya llegará la noche de San Silvestre para recibir el nuevo año oficial aunque nos dispongamos ya a sumergirnos en un nuevo año natural.
En todo caso, en este nuevo año natural que comienza el lunes no nos ha faltado, a modo de estampa navideña, nuestra particular Estrella de Oriente.
La Canciller invicta Ángela Dorothea Merkel, nuestra Presidenta de facto y Mariano Rajoy Brey, nuestro virtual Presidente de iure, nos han vuelto a indicar el camino a seguir y que, como no podía ser de otra manera, sigue siendo la única senda. Fuera del mismo, nos dicen, no hay salvación. Un camino duro, muy duro, hasta llegar al paraíso deseado después de grandes sacrificios y sufrimientos, por decirlo de forma más que suave, para extensas capas de la sociedad.
Nosotros, simples pastorcillos del lugar, habíamos creído, a través de las cotidianas buenas nuevas anunciadas con trompetas angelicales un día sí y el otro también, que ya estábamos acariciando con los dedos el dulce paraíso y que todo lo malo pertenecía  ya al pasado tras largos años de penalidades a pesar de aquellos incipientes brotes verdes que nos anunció sin rubor aquel otro presidente que lideró la modificación exprés de la  inmodificable Constitución.
Convertidos  en humildes peregrinos y despojados del poder terrenal, que le asiste fundamentalmente a la señora canciller, han abrazado al apóstol de la cristiandad, con bellísima foto incluída, para anunciarnos a los postres la auténtica y acreditada buena nueva.
Pero no pensemos mal. No nos han engañado. Revestidos de romeros y en lugar tan señalado no cabe el engaño.Tendemos a confundir, como iletrados en la materia, la macro con la micro y así nos luce el pelo. O lo que es lo mismo, lo  real con lo oficial, una vez más, como nos ocurre con el cambio de año. 
Sigamos el camino oficial marcado y anunciado, al son de música celestial, nunca mejor dicho. Lo real es irrelevante, nos dicen. Dejémonos abrazar por la macroeconomía sin importarnos sus números, sus postulados ininteligibles y sus múltiples crucigramas. Repudiemos la microeconomía de la vida cotidiana que no sirve sino para enredarnos, sumirnos en la miseria mental y convertirnos en unos agoreros de padre y muy señor mío.
¿Cuándo dejaremos de ser agoreros? ¿ No nos valen dos peregrinos  anunciándonos, por fin, la buena nueva de que en dos mil diecisiete alcanzaremos el esplendor tras enormes penalidades y un rosario de sacrificios?. Se trata, tan sólo, de algunos recortes pendientes -nos dicen-, necesarios aunque dolorosos, sobre la poda ya realizada y que tan buenos frutos está ofreciendo a la macroeconomía y a su prima de riesgo, felizmente recuperada, por citar a parientes cercanos.
¡Que no se diga!. Tres años más  y llegamos a la tierra prometida.
Nos dicen la verdad oficial aunque esté alejada de nuestra atribulada y nada importante, por lo que parece, verdad real o natural. Igual deberíamos repetir trescientas veces de cara al rincón, siguiendo antiguos métodos de aprendizaje, la frase anterior a ver si así la tragamos y la digerimos, que es de lo que se trata.
Si llegado el momento, la tierra prometida resulta ser al final un páramo inhabitable y para nada coyuntural, nos queda el consuelo de repetirnos unos a otros la frase que Bogart le dirigió  a Ingrid Bergman en la película Casablanca (1942) de Michael Curtiz:  " Siempre nos quedará París". 
¿O,  tal vez,  ni eso?
Mientras tanto, dispongámonos a comenzar el año real y natural que, al fin y al cabo, como todo lo real es lo que de verdad importa por encima de palabrerías, de parlanchines de feria y de trompeterías peregrinas en su doble acepción.
Un año real con presagios esperanzadores por muy agoreros que resulten los optimistas oficiales y trompeteros del año oficial que pululan por el suelo patrio y por los sillones  de postín.